Decenas de vecinos de Granada se movilizan para denunciar una paliza fascista
La brutal agresión a un camarero por vestir una camiseta antifascista provoca una protesta en el Albaicín mientras la víctima permanece hospitalizada a la espera de cirugía.
Decenas de personas se concentraron este lunes en el mirador de San Nicolás para denunciar la agresión fascista sufrida por Pablo, un trabajador granadino que fue atacado en grupo por seis neonazis en la madrugada del pasado domingo. Según detalla el diario Ideal, los hechos ocurrieron al inicio de la calle Pavaneras, justo después de que la víctima cerrara el establecimiento donde trabaja, cuando los asaltantes, descritos como jóvenes vestidos de negro, le propinaron una paliza que le dejó semiinconsciente en el suelo. El detonante del ataque fue la indumentaria de Pablo, que portaba una camiseta con el lema Antifascist bitches, prenda que los atacantes señalaron afirmando que "estaría bien quemarlo" antes de iniciar la agresión.
"Ante sus ataques, unidad de clase"
La movilización, que comenzó a las puertas del colegio público Gómez Moreno —donde la víctima también ejerce como cocinero—, se trasladó al emblemático mirador de la ciudad bajo consignas que señalaron directamente la motivación político fascista del ataque. Los asistentes corearon consignas como "fuera fascistas de nuestros barrios", "si nos tocan a uno, nos tocan a todos" o "ante sus ataques, unidad de clase", señalando esta agresión en medio de una oleada de violencia reaccionaria dirigida contra antifascistas, colectivos vulnerados . La pareja del trabajador agredido recordó durante la protesta que "todos podemos ser Pablo".
En el plano judicial y policial, la Policía Nacional española ha iniciado "una investigación de oficio" sobre lo ocurrido, aunque de momento no ha aportado detalles sobre la identidad de los autores. La víctima, que continúa ingresada en un centro hospitalario por la gravedad de las lesiones y se encuentra pendiente de una intervención quirúrgica, aún no ha podido formalizar la denuncia por su estado de salud. No obstante, fuentes policiales citadas por Ideal confirman que ya tienen en su poder la camiseta ensangrentada que vestía Pablo en el momento de la paliza para realizar el análisis correspondiente de las pruebas.
Durante la lectura de un comunicado en el transcurso de la protesta, los vecinos y allegados de la víctima definieron el acto como un delito de odio y una muestra de violencia fascista. Una portavoz de la familia, hija de la pareja de la víctima, leyó un texto donde se reivindicó el carácter "cuidador" y la trayectoria de Pablo, muy apreciado en el barrio por su labor en el ámbito de la cocina escolar y la hostelería local.
La agresión en Granada se produce en un contexto de repunte de la violencia de grupos fascistas que cometen ataques impunemente, como las pintadas contra la sede del Sindicato Andaluz de Trabajadores en Sevilla, la agresión contra un joven en Málaga o los escuadrones de "patrullas vecinales" en Sevilla.
Este tipo de acciones genera preocupación entre organizaciones sociales y obreras, que ven la necesidad de reforzar sus labores de denuncia pública y autodefensa. La convocatoria de este lunes, por tanto, no solo ha servido para arropar a la familia del trabajador hospitalizado, sino también para visibilizar la presencia de grupos que agreden como herramienta de control social e intimidación política en las calles.
💥Presentes en la concentración para mostrar nuestra repulsa a las agresiones fascistas que se están produciendo estos días en Granada.
— CNT Granada (@CNT_Gr) May 11, 2026
Sólo la organización, la lucha y el compromiso puede acabar con la reacción. pic.twitter.com/NUEWfEhI28