Seis fascistas del entorno ultra del fútbol en Granada agredieron brutalmente en la madrugada del pasado domingo a un trabajador del sector de la hostelería. Los hechos ocurrieron en la calle San Matías, en el centro de la ciudad, cuando la víctima, conocida como El Bola, salía de su puesto de trabajo en el establecimiento Loop Bar & Record. Según el testimonio del propio afectado recogido por el diario Ideal, los agresores se encararon con él por vestir una camiseta con el lema Antifascist Bitches, vinculado a movimientos feministas y antirracistas, antes de propinarle una paliza que le dejó semiinconsciente en el suelo.

Como consecuencia del ataque, el trabajador permanece ingresado en el Hospital de Neurotraumatología de Granada. Los agresores le provocaron una fractura en el pómulo y diversas heridas en la cabeza que han requerido intervención quirúrgica y la aplicación de grapas en el cráneo para cerrar las lesiones. La víctima declaró haber recuperado el conocimiento en un charco de sangre tras ser abandonado por los atacantes. La Policía Nacional española ha confirmado la apertura de "una investigación" para identificar a los autores de este ataque grupal, ante las evidencias de la motivación ideológica fascista de la agresión.

Este ataque fascista se produce en medio de una creciente visibilidad de grupos de extrema derecha en Granada, que utilizan las gradas de fútbol como espacio de captación de perfiles jóvenes. Estos grupos, según fuentes del entorno de la víctima, cuentan entre sus integrantes con porteros de discoteca, militares y empresarios, manteniendo vínculos con el tejido económico de la noche granadina."Los fascistas participan como guardias de seguridad o figuran como accionistas de varios negocios del barrio del Realejo y zonas de ocio de la provincia, como el Pub Clandextino, el restaurante Realengo o el establecimiento Papaya Drinks", informan fuentes locales a este diario.

Pintadas neonazis tras la agresión

La impunidad con la que operan estos grupos se traduce también en la presencia de simbología nazi en las calles de la ciudad, que aparecieron con nuevas pintadas la mañana posterior al ataque. "Mantienen contactos con estructuras políticas institucionales como el Partido Popular y Vox", aseguran desde el antifascismo local. Esto facilitaría su inserción en diversos ámbitos de la vida pública y económica granadina, desde Sierra Nevada hasta la costa.

Ante la gravedad de los hechos, la comunidad educativa del Colegio Público Gómez Moreno, donde el agredido trabaja habitualmente como cocinero, ha convocado una concentración de protesta este lunes en el barrio del Albaicín. Según informaciones de 101 TV, los colectivos sociales y compañeros del trabajador exigen que la agresión no quede impune y señalan el peligro que supone la normalización de la violencia de estos grupos fascistas para la seguridad de la clase trabajadora de la ciudad.