Las fuerzas de ocupación asesinan a un niño palestino cada semana en Cisjordania y Jerusalén Este
La ONU denuncia un "patrón sostenido" de violaciones contra la infancia y ‘The New York Times’ acredita el uso sistemático de la violación y la tortura en detenciones; 347 niños palestinos permanecen bajo secuestro militar.
Las tropas de ocupación y los colonos israelíes han asesinado a 70 niños y niñas palestinos en Cisjordania y Jerusalén Este desde el inicio de 2025, una cifra que equivale a una ejecución semanal según los datos presentados por UNICEF. El organismo de Naciones Unidas advirtió este martes en Ginebra que más de 800 menores han resultado heridos en el mismo periodo, la mayoría por el uso de munición real por parte del Ejército israelí. "Estos no son incidentes aislados; señalan un patrón sostenido del peor tipo de violación", denunció James Elder, portavoz de UNICEF, quien atribuyó el 93% de las muertes directamente a las fuerzas militares israelíes.
La violencia sionista contra la infancia palestina se ha intensificado con ataques coordinados de colonos con apuñalamientos, palizas y el uso de gas pimienta, unos niveles de agresión que la ONU califica de "inéditos". En paralelo, la cifra de menores palestinos bajo secuestro militar israelí ha alcanzado su máximo en ocho años, con 347 niños privados de libertad. De estos, 180 se encuentran bajo "detención administrativa", un mecanismo que permite a las autoridades de ocupación encarcelar a personas sin cargos, sin juicio y sin permitirles acceso a asesoramiento jurídico o al derecho de impugnar su encierro.
La deshumanización de la población palestina bajo la ocupación se extiende a los centros de reclusión, donde una investigación de The New York Times ha acreditado el uso de la violación como método de tortura sistemático. A través de catorce testimonios de víctimas adultas, el informe detalla prácticas que incluyen penetraciones anales con barras metálicas, agresiones sexuales con perros y golpes contundentes en los genitales que han provocado amputaciones de testículos y daños internos irreversibles. Estos hechos corroboran las advertencias lanzadas por la ONU en marzo de 2025 sobre un patrón de violencia sexual vinculado directamente a la estructura de la ocupación sionista de Palestina.
Pese a la existencia de grabaciones que documentan violaciones por parte de reservistas, como el caso de un preso palestino hospitalizado con una fisura en el recto, los tribunales israelíes han retirado recientemente los cargos contra los implicados. El Gobierno de Benjamin Netanyahu ha calificado las acusaciones de "difamación de sangre", una postura que el Comité Público Contra la Tortura en Israel denuncia como un "permiso para cometer violaciones". Según una encuesta de Save the Children, más de la mitad de los menores palestinos de entre 12 y 17 años que han pasado por el sistema de detención militar aseguran haber presenciado o sufrido violencia sexual durante su arresto.