El Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil de Cuba (DC) ha divulgado durante el fin de semana un documento oficial con orientaciones de protección ciudadana dirigidas a la población ante una eventual intervención militar por parte de Estados Unidos. La publicación de este manual coincide con la escalada de tensiones diplomáticas entre La Habana y Washington.

La denominada «Guía Familiar para la protección de la población ante una agresión militar» fue difundida a través de los canales oficiales de la Defensa Civil en redes sociales. El lanzamiento se enmarca en el desarrollo del ejercicio anual popular 'Meteoro', el cual se realiza en simultáneo con el Día Nacional de la Defensa. En la introducción del texto, las autoridades cubanas afirman que el Gobierno estadounidense "actualmente amenaza con agredir militarmente y destruir nuestra sociedad", justificando la necesidad del manual bajo la premisa de que la misión fundamental de la DC es "salvaguardar vidas tanto en situaciones de desastre natural como en periodos de guerra".

Foto: lahabana.gob.cu
Foto: lahabana.gob.cu

Medidas de supervivencia y protocolos de evacuación

El manual de la Defensa Civil establece una serie de recomendaciones prácticas para que las familias cubanas afronten un posible escenario de hostilidades. Entre las medidas logísticas principales, se solicita la preparación de un bolso o mochila de emergencia y un botiquín básico.

Según la fuente oficial, los recursos indispensables que debe contener el equipaje familiar incluyen, entre otros, documentación, suministros de iluminación y comunicación, agua potable y alimentos para un periodo mínimo de tres días, artículos de aseo personal y medicamentos.

Asimismo, la guía insta a la ciudadanía a localizar con antelación los lugares de resguardo asignados frente a posibles bombardeos. Ante una alarma de ataque aéreo, la Defensa Civil ordena priorizar la evacuación de niños, mujeres embarazadas, ancianos e inválidos hacia estructuras subterráneas como sótanos y túneles. En caso de verse desprotegidos en la vía pública, se desaconseja tajantemente permanecer en espacios abiertos, refugiarse debajo de puentes, en túneles de carretera, estaciones de servicio o en edificaciones que ya hayan sido impactadas.

Bloqueo energético y endurecimiento de las sanciones

El trasfondo de este despliegue preventivo se remonta al pasado mes de enero, cuando la Casa Blanca incrementó, aún más si cabe, la presión sobre el Ejecutivo cubano para exigir reformas estructurales profundas en su sistema económico y en su régimen político. El Gobierno de La Habana ha rechazado de manera sistemática estas demandas, argumentando que las competencias políticas y económicas "pertenecen de forma exclusiva al pueblo cubano" y, por tanto, "no son negociables".

Para forzar un cambio de postura, Washington impuso un bloqueo petrolero que ha agravado drásticamente la crisis energética interna que ya padecía la isla. A esta medida se sumó la firma, el pasado 1 de mayo, de una Orden Ejecutiva por parte del presidente Donald Trump, que endurece el embargo comercial, económico y financiero vigente desde hace más de sesenta años. Dicho decreto incluye disposiciones que penalizan a empresas extranjeras que operen en territorio cubano.

Las advertencias sobre el uso de la fuerza militar estadounidense han ganado terreno en el discurso político reciente, con referencias explícitas del presidente Trump relativas a "tomar la isla de forma inmediata".