El agitador nazi Alberto Caliú, en busca y captura
Acusado de un delito de odio por incitación a la violencia racista, un juzgado de València ha dictado la orden de captura al encontrarse en paradero desconocido.
El Tribunal de Instancia número 14 de València ha emitido un auto por el que decreta la orden de busca, detención y presentación del agitador nazi Alberto Ferrando Sánchez, conocido en redes sociales como 'Alberto Caliú'. La medida judicial, adoptada previa solicitud al Ministerio Fiscal, responde al estado de paradero desconocido en el que se encuentra el investigado, lo que ha impedido formalizar la entrega de la notificación permanente para la toma de su declaración, un trámite indispensable para continuar con la tramitación de la causa abierta contra él por un presunto delito de difusión de delitos de odio.
El procedimiento legal se inició a raíz de una denuncia interpuesta en enero de 2025 por la asociación Acción Contra el Odio (ACO), organización que actualmente ejerce la acusación particular en la causa. Posteriormente, en julio de 2025, la Fiscalía especializada en Delitos de Odio y Discriminación impulsó formalmente las diligencias judiciales contra el fascista por incitación a la violencia contra el colectivo de personas migrantes. Los hechos que originaron la investigación penal se remontan al 18 de agosto de 2024, fecha en la que se produjo el trágico apuñalamiento de un menor de 11 años en las pistas de fútbol de la localidad de Mocejón, en la provincia de Toledo. En las horas posteriores a este suceso, y mientras se desarrollaban las primeras investigaciones, se difundieron de manera masiva en diversas plataformas digitales informaciones falsas que atribuían la autoría del homicidio a ciudadanos de origen magrebí, antes de que las autoridades detuvieran finalmente al presunto autor, un joven de nacionalidad española de 20 años.

De acuerdo con la documentación aportada por la acusación, Alberto Caliú figuró como uno de los difusores más activos de estos contenidos falsos durante las horas críticas del suceso de Mocejón. A través de la red social X, el investigado publicó mensajes en los que afirmaba de manera explícita la falsa autoría del crimen y profería graves amenazas, instando públicamente a armarse y afirmando textualmente que "las calles debían arder", además de realizar proclamas que incitaban a actuar contra los centros de menores extranjeros no acompañados. La acusación sostiene que estas publicaciones no constituyen un hecho aislado, sino que forman parte de "una conducta sistemática orientada a generar un entorno de animadversión y estigmatización hacia las minorías". En este sentido, ACO ha incorporado al proceso una segunda denuncia contra el mismo agitador, enmarcada en las investigaciones por la ola de pogromos y ataques racistas ocurridos en el municipio de Torrepacheco, donde presuntamente continuó difundiendo consignas que llamaban al uso de la violencia por motivos raciales.