Grecia anuncia medidas "mucho más duras" contra los migrantes
El Ejecutivo de Mitsotakis planea la apertura de centros de concentración de cara a la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo.
El Gobierno de Grecia ha lanzado una dura amenaza y contempla un endurecimiento drástico de su política migratoria tras registrarse este jueves el desembarco de unas 600 personas en la isla de Creta. En una comparecencia oficial ante el Parlamento, en Atenas, el ministro de Migración, el ultraderechista Thanos Plevris, aseguró de forma tajante que, "en caso de que se intente repetir un episodio de similares características a las de 2015, el Ejecutivo adoptará medidas de extrema dureza que ya han sido evaluadas y validadas directamente con el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis" y añadió que estas nuevas normas serán "significativamente más severas que la simple suspensión temporal del procesamiento de asilo" que las autoridades del país ya venían aplicando.

A pesar de que el ministro evitó desglosar los detalles específicos sobre la naturaleza exacta de estas nuevas penalizaciones durante su intervención parlamentaria, la prensa local ha interpretado las declaraciones como una aceleración de su estrategia de tolerancia cero. De acuerdo con la información recogida por el diario griego Kathimerini, el ministro argumentó que "el país cuenta con fronteras soberanas" y que estas "serán vigiladas de manera rigurosa y permanente". En este sentido, Plevris enfatizó que la actual administración heléna "no permitirá bajo ninguna circunstancia que la nación vuelva a experimentar un escenario de descontrol en los flujos de entrada equiparable al acontecido durante la crisis humanitaria y de refugiados que afectó al continente europeo entre los años 2015 y 2016".
Campos de concentración y el Pacto Europeo de Migración
En el plano logístico y de infraestructura, la administración liderada por Mitsotakis ya se encuentra estudiando la viabilidad técnica para establecer "centros cerrados de detención de migrantes", en puntos estratégicos de la isla de Creta, señalando específicamente a las localidades de Heraclión y Janiá como posibles emplazamientos prioritarios para estas campos de reclusión. Según las previsiones oficiales, la apertura de estas nuevas dependencias de control migratorio coincidiría en el tiempo con la entrada en vigor definitiva del Pacto Europeo de Migración y Asilo, cuya implementación formal en todo el territorio de la Unión Europea está programada a partir del próximo 12 de junio.



Imágenes de los "centros de detención de migrantes" de Samos y Malakasa Fotos: @NLinGreece (X) / rua.gr
El nuevo Pacto representa un endurecimiento estructural sin precedentes en las políticas migratorias europeas, diseñado para centralizar y acelerar el control de los flujos en las fronteras exteriores. Uno de los pilares fundamentales de este marco normativo consiste en la implantación de un procedimiento de filtrado obligatorio, denominado screening, que deberá ejecutarse en un plazo máximo de siete días desde la llegada. Durante esta fase inicial, las autoridades llevarán a cabo "labores estrictas" de identificación, recogida de huellas dactilares y "controles de seguridad". De forma paralela, se introduce un un mecanismo de urgencia que establece que tanto la resolución de la solicitud como la eventual ejecución del retorno no deberán exceder las doce semanas en total, autorizando explícitamente la retención de las personas en centros cerrados ubicados en las inmediaciones fronterizas durante la tramitación de sus expedientes.
Entre otras medidas, la normativa facilita las deportaciones mediante un uso ampliado del concepto jurídico de "país seguro de origen o de tránsito", y dota de más recursos la base de datos Eurodac, cuya función principal es el rastreo de las personas migrantes, facilitando así un seguimiento exhaustivo que impida su libre movimiento.