La UE avala desviar el gasto público a la militarización
Bruselas da vía libre fiscal a Madrid para destinar recursos públicos a la guerra, reconociendo que elevará el déficit y conllevará recortes masivos a partir de 2028.
En Bruselas, la Comisión Europea ha dado luz verde formal a la solicitud del Estado español para acogerse a la "flexibilidad presupuestaria" contemplada en las reglas fiscales comunitarias, permitiendo de este modo un incremento sustancial del gasto público destinado al sector militar hasta el año 2028. El Ejecutivo europeo formalizó esta recomendación en un documento oficial fechado el pasado viernes, 22 de mayo, en el cual se autoriza expresamente al Gobierno español a desviarse y exceder las tasas máximas de crecimiento del gasto neto que habían sido pactadas previamente. Esta medida regulatoria, orientada a facilitar la creciente militarización de las economías de la UE, deberá ser ratificada por los ministros de Finanzas de los Veintisiete durante la reunión del Ecofin programada para el próximo 12 de junio, según confirmaron fuentes comunitarias a la agencia EFE y al portal SwissInfo. Cabe mencionar que 17 estados ya han utilizado este mecanismo y existe un amplio consenso al respecto, por lo que, el "permiso" a Madrid será aprobado casi con total seguridad.
La activación de esta cláusula de escape responde de forma directa a la reconfiguración de las prioridades estatales en un contexto de crisis de la acumulación, donde los recursos públicos se dirigen de manera prioritaria al equipamiento bélico. Madrid cursó formalmente esta petición el pasado 13 de abril, aunque el anuncio público por parte del Ejecutivo no se produjo hasta el 28 de ese mismo mes, coincidiendo con la presentación del informe anual de progreso. En dicha comparecencia, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, expuso que el aumento del gasto público neto en 2025 ya se situaba en un 4,5%, una cifra que superaba significativamente el incremento máximo del 3,7 % comprometido inicialmente con las autoridades de la Unión Europea, evidenciando que el incremento del gasto militar ya se estaba produciendo en el momento de la petición.
Recortes masivos
Bajo el nuevo marco de flexibilidad, Madrid podrá sortear la senda fiscal ordinaria durante los próximos cuatro años sin enfrentar la apertura de un expediente sancionador por déficit excesivo. La única condición impuesta por Bruselas es que el exceso de gasto militar respecto al año base 2024 no supere el equivalente al 1,5% del PIB. Estos fondos extraordinarios podrán ser gestionados de forma directa por el Ministerio de Defensa para la adquisición de nuevas infraestructuras, armamento pesado, contratación de personal para las fuerzas armadas y la mejora de su formación operativa.
No obstante, el informe de la Comisión advierte de que, si el Estado español agota todo el margen fiscal concedido por la cláusula, la deuda pública del país se incrementará en 1,5 puntos porcentuales del PIB, mientras que el déficit público escalará otros 1,1 puntos. Este escenario macroeconómico "requerirá previsiblemente un ajuste fiscal adicional de alta intensidad una vez expire el periodo de gracia en 2028", advierte el órgano liderado por Ursula Von der Leyen. En el propio texto de la resolución, el Gobierno de España reconoce formalmente que "asumir un gasto en defensa estructuralmente mayor exigirá la aplicación de nuevas políticas restrictivas y reformas estructurales para preservar la sostenibilidad presupuestaria y cumplir con las estrictas reglas de la UE en los años venideros".