Alerta por el mayor desalojo sin alternativa habitacional de la historia reciente del Estado español
Colectivos sociales alertan del desmantelamiento inminente del asentamiento del circuito de Fórmula 1 de València, donde sobreviven 1.300 personas, para dar paso a carreras de vela y proyectos inmobiliarios.
El antiguo circuito urbano de Fórmula 1 de València, un entorno abandonado tras el cese de las grandes competiciones automovilísticas, podría ser escenario este verano del mayor desalojo forzoso sin alternativa habitacional registrado en la historia reciente del Estado español. Diversas organizaciones y colectivos sociales han denunciado que la intervención institucional inminente sobre este campamento de infraviviendas afectaría a más de 1.300 personas. De ejecutarse en los términos previstos por el Ayuntamiento, la operación superaría en magnitud y gravedad al desalojo del inmueble B9 de Badalona, considerado hasta la fecha el precedente más severo del país y que ocurrió hace tan solo seis meses. Las entidades humanitarias insisten en que el trazado se ha convertido a lo largo de la última década en un barrio improvisado y desatendido, donde las familias subsisten sin acceso a servicios esenciales como luz y agua corriente.
El crecimiento demográfico exponencial de este asentamiento responde a una dinámica de migración forzosa del sinhogarismo dentro de la propia capital valenciana. José Pérez, portavoz de la asociación Nave Albal que trata de atender a las personas que allí residen, detalla que las constantes expulsiones en otros puntos de la ciudad, como el desmantelamiento ejecutado hace poco más de un mes en el Parc Central, obligan a estas personas en situación extrema a buscar refugio en las ruinas del circuito.
No obstante, la presión sobre los residentes se ha intensificado de forma drástica ante la inminente celebración de varias competiciones náuticas internacionales de vela durante el verano y el avance administrativo del Programa de Actuación Integrada (PAI) del Grao, es decir, la activación de la maquinaria legal y burocrática para transformar por completo los terrenos del antiguo circuito en un nuevo distrito residencial y comercial "de alta gama". Ana Isabel Martínez, presidenta de la asociación València és Refugi, sostiene que el Ayuntamiento de València, dirigido por la alcaldesa María José Catalá, del PP, busca "liberar" los terrenos con urgencia, negociando con la firma urbanística Atitlan, vinculada a Roberto Centeno, pariente de Juan Roig, para la construcción de vivienda privada.
Situación extrema
En la actualidad, las chabolas se distribuyen en tres grandes núcleos que continúan expandiéndose mientras las organizaciones tratan de ultimar un censo pormenorizado. El perfil de la población afectada es sumamente heterogéneo e incluye a comunidades de diversas nacionalidades. En el caso de la comunidad saharaui, formada por unas 60 personas, su extrema situación se ve agravada por su exclusión del proceso de regularización extraordinaria del Real Decreto estatal del pasado 14 de abril, una medida que la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz (PSOE), justificó alegando "evitar duplicidades con el régimen de apátridas".
Entre los habitantes del asentamiento se encuentran ancianos, menores y enfermos crónicos, destacando el caso de una persona de 75 años que requiere tratamiento de diálisis y otra que sufre una amputación en una extremidad inferior. València és Refugi, cuyos voluntarios acuden casi a diario para proporcionar alimentos, asistencia médica básica y mediación administrativa, reitera que el desahucio sin alternativas abocará a cientos de familias trabajadoras a una situación de exclusión absoluta.