Médicos voluntarios y el Sindicato Socialista de Vivienda se organizan en Gasteiz para ofrecer atención médica a solicitantes de asilo
Decenas de personas llevan meses en la calle esperando a que se tramiten sus solicitudes; el Sindicato ha organizado una red para garantizar alimentos, ropa, clases de idiomas y ahora también atención sanitaria.
El Sindicato Socialista de Vivienda de Gasteiz denunció por primera vez hace diez meses la situación de total desamparo de decenas de solicitantes de asilo, ya que viven a la intemperie y sin ningún tipo de recursos mientras se tramitan sus solicitudes. A raíz de esto, el Sindicato puso en marcha una red de solidaridad para responder a sus necesidades urgentes el pasado marzo. Para ello, ha ofrecido asesoramiento y acompañamiento en los procesos de tramitación, ha realizado recogidas para garantizar alimentos y ropa de invierno, y ha denunciado continuamente la situación de forma pública.
Actualmente, cerca de 20 voluntarios participan en esta red de solidaridad y, además de lo mencionado, ofrecen clases semanales de idiomas a los solicitantes de asilo, quienes proceden principalmente de Mali. Ahora, junto a varios profesionales del sector sanitario, el Sindicato ha puesto en marcha un nuevo recurso: atención sanitaria para ofrecer orientación y asistencia médica a las personas que lo necesiten. La primera sesión se celebró ayer, 2 de junio, y la siguiente será el 16 de junio. Según indica el Sindicato, el objetivo de esta iniciativa es, precisamente "responder a las dificultades que encuentran muchos solicitantes de asilo para acceder al sistema sanitario y garantizar una atención básica frente a la situación de vulnerabilidad y desamparo que sufren por parte de las instituciones".

Requisitos para recibir atención sanitaria: un acceso restringido
El Sindicato denuncia que las personas afectadas se topan de frente con un "complejo laberinto burocrático", lo que dificulta tanto la tramitación de las solicitudes de asilo como la garantía de sus derechos básicos, como es el caso de la sanidad. En la Comunidad Autónoma Vasca, por ejemplo, para tener acceso a la atención sanitaria es obligatorio llevar empadronado al menos tres meses. Los solicitantes de asilo no suelen cumplir este requisito, y lo mismo les ocurre a otras personas en situación de vulnerabilidad, al carecer de permiso de residencia, empadronamiento, etc. Como consecuencia de ello, muchos no tienen la posibilidad de realizar un seguimiento de sus enfermedades o controlar patologías crónicas.
Los trabajadores sanitarios organizados junto al Sindicato han recordado que hace un mes el Ministerio de Sanidad español aprobó una nueva ley en la que se establecía que el requisito de empadronamiento no sería necesario para recibir atención sanitaria. Sin embargo, la realidad es que esta medida aún no se ha implementado en los centros de salud y hospitales. Además, añaden lo siguiente: "Parece ser que, incluso cuando entre en vigor, esta medida quedará supeditada a largos trámites burocráticos y a otras leyes administrativas, lo que, en la práctica, dificultará enormemente el acceso al sistema sanitario".
Dejadez institucional y desamparo en la calle
Por otro lado, el Sindicato ha advertido de que los espacios para pernoctar que hasta ahora funcionaban en las parroquias de Salburua y Aranbizkarra han sido suspendidos. "El 31 de mayo fue el último día en que estas personas pudieron dormir en los locales parroquiales", recuerdan: "Más de 40 solicitantes de asilo se quedarán de nuevo sin este recurso y tendrán que volver a dormir en la calle".
A juicio del Sindicato Socialista de Vivienda, esta situación evidencia una "grave dejadez" por parte de las instituciones; "desde que se denunció públicamente esta situación hace diez meses, la respuesta institucional ha sido nula", denuncian. En su opinión, el problema va más allá de la actuación de una administración concreta: "No puede limitarse a la falta de voluntad política de tal o cual político; es el reflejo de una incapacidad estructural: no se puede solucionar con parches un sistema que, de por sí, genera desigualdad".
Ante esto, el Sindicato ha vuelto a denunciar la situación de abandono que sufren los solicitantes de asilo y, para hacerle frente, ha hecho un llamamiento a organizarse.

