Detenidos dos militantes comunistas franceses por una publicación solidaria con Palestina
La gendarmería francesa asalta la revista marxista-leninista Supernova y detiene a sus dos editores, tras los recientes casos de Palestine Action, los 5 de Ulm o los dos internacionalistas detenidos esta semana.
Al amanecer de este martes, la Gendarmería francesa detuvo a los editores de la revista Supernova por su apoyo explícito a la causa y a la Resistencia palestina. El operativo policial transcurrió al mismo tiempo que en Euskal Herria eran detenidos dos internacionalistas, administradores del canal informativo Frontflict, dedicado a informar sobre el Eje de la Resistencia.
Según fuentes de la propia revista, Lidia y Diego, editores de Supernova, fueron detenidos durante el asalto policial a sus domicilios. Durante los registros, los gendarmes confiscaron sus ordenadores, libros políticos y panfletos. Además, la policía también registró el Centro Cultural Ghassan Kanafani, de donde también se llevaron publicaciones y material informático.
En un comunicado publicado en su web, la revista enmarca esta operación en una campaña represiva a gran escala: “Decenas de asociaciones han sido disueltas o cerradas, y su actividad, ilegalizada. Decenas de personas han sido detenidas: parlamentarios, periodistas, trabajadores, privados de sus empleos, represaliados únicamente por su apoyo a Palestina”.
Sobre los detenidos, Supernova explica que “son militantes comunistas, involucrados en todas las luchas en solidaridad con los pueblos oprimidos y resistentes durante los últimos treinta años”. Añaden que han sido detenidos por su militancia política, concretamente por su defensa de la Resistencia palestina y de todos los militantes revolucionarios. También aseguran que han sido arrestados “por su apoyo a la causa de los trabajadores”, así como “por su perseverancia en la lucha contra el imperialismo francés”.




Criminalización de la causa palestina y la lucha revolucionaria
Por otra parte, la organización Anti-Imperialist Front asegura que las redadas, detenciones y confiscación de materiales políticos no son medidas excepcionales, sino que forman parte de una campaña sistemática de represión destinada a silenciar a todos aquellos que apoyan al pueblo palestino y se oponen al imperialismo.
Al igual que en la operación de ayer contra el medio Frontflict o la operación de Estado contra Palestine Action en el Reino Unido, la acusación de “terrorismo” está presente en el caso de Supernova. En relación con esto, desde Anti-Imperialist Front aseguran que la acusación de “apología del terrorismo” es en realidad un “instrumento político para criminalizar el internacionalismo y silenciar las voces revolucionarias”.
Se reproduce, pues, un mismo patrón en diferentes Estados europeos de “colaboración con el sionismo y las fuerzas reaccionarias de todo el mundo”, aseguran. De este modo se intenta “intimidar a los revolucionarios, a los comunistas y a todos aquellos que se niegan a guardar silencio ante la agresión imperialista”.
El comunicado de Anti-Imperialist Front remarca que no son los internacionalistas quienes han asesinado a al menos 70.000 palestinos y miles de libaneses. “Tampoco son los internacionalistas quienes asesinaron a 168 niñas de primaria en la ciudad de Minab, en Irán”, remarcan. La responsabilidad directa o indirecta de estos crímenes, aseveran, recae en los imperialistas estadounidenses, alemanes, franceses, británicos y sus colaboradores.
Ante esto, la organización comunista cercana a Supernova reafirma que “la resistencia contra el imperialismo, el colonialismo y la explotación no es un crimen, sino una necesidad”. A la vez, afirman que “el internacionalismo proletario sigue siendo un principio rector para todos aquellos comprometidos con la liberación”.