Un año del asesinato de Abderrahim
Su estrangulamiento por parte dos policías borrachos es un ejemplo de racismo, violencia policial impune, criminalización mediática y la desprotección judicial que sufre la población de origen migrante.
Al cumplirse un año del asesinato a manos de un policía del joven Abderrahim, las calles del municipio de Torrejón de Ardoz volvieron a llenarse este jueves de manifestantes convocados por la Plataforma Justicia por Abderrahim. Cientos de personas recorrieron el centro de la localidad para recordar al vecino de origen magrebí y exigir responsabilidades penales para sus asesinos. El acto de protesta sirvió también como un espacio de denuncia colectiva contra la brutalidad policial y el sesgo racista, vinculando directamente este caso con el impacto generalizado de la violencia institucional sobre las poblaciones racializadas y migrantes.
El pleno del Ayuntamento de Torrejón niega el minuto de silencio por el aniversario del asesinato.
Los hechos que motivaron la movilización ocurrieron el pasado 17 de junio en las inmediaciones del número 20 de la calle Pesquera, en Torrejón de Ardoz. En ese lugar, Abderrahim, un joven trabajador de 35 años, fue asfixiado en el suelo por dos policías municipales de Madrid que se encontraban fuera de servicio. De acuerdo con testimonios vecinales y grabaciones audiovisuales recabadas por el diario Gran Madrid, los agentes, de 58 y 60 años de edad, mostraban síntomas claros de embriaguez cuando acusaron a la víctima de haber sustraído un teléfono móvil en un establecimiento de hostelería cercano. Durante la intervención, el primer policía aplicó de manera prolongada una maniobra de estrangulamiento conocida como “mataleón”, apoyando su peso sobre las cervicales del joven, mientras el segundo agente, un policía jubilado identificado como Pedro Ángel P. C., se dejó caer repetidamente sobre su espalda para reforzar la inmovilización, impidiendo que la víctima pudiera defenderse y respirar.
La autopsia preliminar y el dictamen médico-forense definitivo incorporados a la causa judicial confirmaron de manera concluyente que la causa directa del fallecimiento de Abderrahim fue la anoxia, una falta total de oxígeno provocada por el estrangulamiento. El informe forense detalla que la muerte se produjo debido a una inmovilización prolongada de entre diez y quince minutos, combinada con compresión torácica, presa cervical y la colocación del cuerpo en posición de decúbito prono. Asimismo, los documentos audiovisuales registrados por los viandantes, quienes advirtieron repetidamente a los agresores del peligro de muerte, mostraron que, tras la personación de la primera patrulla de la Policía Nacional, el agente jubilado se dirigió al joven ya desvanecido profiriendo insultos y manifestando de forma explícita su deseo de que falleciera: “Ojalá te mueras ahora mismo, cabrón”.
En el plano judicial, el Juzgado de Instrucción número 4 de Torrejón de Ardoz modificó recientemente la situación penal del caso basándose en las conclusiones forenses y los vídeos del sumario. La magistrada encargada de la instrucción atendió la solicitud del abogado de la familia y cambió la condición jurídica del policía retirado, Pedro Ángel P. C., quien inicialmente figuraba únicamente como testigo, para citarlo formalmente en calidad de investigado por un presunto delito de homicidio. Por su parte, el primer agente interviniente continúa bajo investigación por un delito de homicidio imprudente en régimen de libertad provisional. El letrado de la acusación particular criticó con dureza el tratamiento mediático inicial del suceso, lamentando que la atención se centrara en la nacionalidad y los antecedentes de la víctima en lugar de focalizarse en la extrema violencia policial aplicada en el brutal asesinato. Y es que varios medios de comunicación, tales como OkDiario, El Mundo o ABC lanzaron una campaña de criminalización contra Abderrahim y su familia, acusando al joven de ser un “ladrón habitual” y reforzando la habitual narrativa racista conta la población migrante.
La conmemoración de este primer aniversario reforzó la determinación de la familia de Abderrahim, que enfrentó un doloroso proceso administrativo al no poder recuperar el cuerpo hasta semanas después del asesinato. Tanto los familiares como las organizaciones en defensa de los derechos de los migrantes insisten en que este caso no debe quedar impune ni ser minimizado. La movilización en Torrejón de Ardoz concluyó con un llamamiento a mantener activa la denuncia sobre la violencia policial en el Estado español.