El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este lunes oficialmente su dimisión al frente del Gobierno del Reino Unido desde las puertas de su residencia oficial en Downing Street, una decisión motivada por meses de intensa presión interna dentro del Partido Laborista. Esta renuncia se produce apenas dos años después de que Starmer lograra una contundente victoria electoral, pero el desgaste político se volvió insostenible tras el hundimiento de la formación en las elecciones municipales de Inglaterra, Escocia y Gales celebradas el pasado 7 de mayo. Desde entonces, el mandatario enfrentó una creciente rebelión en sus filas que terminó por fracturar los apoyos clave de sus ministros y representantes sindicales, quienes el pasado domingo ya filtraron a diversos medios de comunicación británicos la inminencia de una dimisión en cadena si el jefe del Ejecutivo no daba un paso al lado antes de la reunión de gabinete prevista para este martes. Starmer ha precisado que su salida no será inmediata, sino que permanecerá en funciones hasta que concluya el proceso de elecciones primarias de su partido, afirmando que “el nuevo primer ministro asumirá el cargo previsiblemente a principios del próximo mes de septiembre”.

El anuncio sitúa de inmediato al exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, como el principal favorito de las bases laboristas para asumir la jefatura del Gobierno. Burnham consolidó su posición el pasado jueves 18 de junio al imponerse a la formación fascista Reform UK, liderada por Nigel Farage, en los comicios parciales de la circunscripción de Makerfield, logrando un escaño como diputado en el Parlamento que le habilita legalmente para postularse al liderazgo del Estado. Si se ratifica su nombramiento, el Reino Unido tendrá su séptimo primer ministro en una década, coincidiendo prácticamente con el décimo aniversario del referéndum sobre el Brexit que sumió al país en un ciclo prolongado de inestabilidad política y social.

Adoptar el discurso racista para “ganar”

La figura de Burnham emerge en un escenario de alta tensión social, marcado por recientes brotes de pogromos racistas y disturbios violentos en varias ciudades de Inglaterra, Escocia e Irlanda. En este contexto, el laborista ha marcado distancias con la gestión previa de su partido, que ya ha sido de por sí dura con la migración, al exigir “un viraje drástico e institucional hacia una política migratoria mucho más restrictiva”. Durante una entrevista concedida el pasado 21 de mayo a la cadena de radiodifusión pública BBC Radio Manchester, todavía en calidad de candidato por Makerfield, Burnham advirtió de que “los continuos cruces de pequeñas embarcaciones a través del canal de la Mancha están socavando la confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado y proyectando una grave percepción de ineficacia gubernamental”.

Imagen de archivo de Andy Burnham en un acto del Partido Laborista. Foto: express.co.uk
Imagen de archivo de Andy Burnham en un acto del Partido Laborista. Foto: express.co.uk

En el transcurso de aquella intervención radiofónica, el favorito a suceder a Starmer manifestó de forma explícita coincidir con el líder de la ultraderecha, Nigel Farage, en “la urgente necesidad de restaurar el orden operativo sobre el sistema de inmigración nacional”. Pese a representar un ala alternativa de liderazgo para los sectores descontentos con el actual primer ministro, Burnham respaldó firmemente la “reestructuración” del sistema de asilo que lidera la ministra del Interior, Shabana Mahmood. En sus declaraciones, argumentó que “las autoridades judiciales y de seguridad del Estado deben aplicar un uso mucho más riguroso de los mecanismos de detención legal para impedir que los solicitantes cuyas peticiones carezcan de fundamentos legítimos permanezcan en territorio británico”. Asimismo, defendió la “prioridad de agilizar las evaluaciones técnicas para ejecutar de manera acelerada las repatriaciones y devoluciones de migrantes a sus países de procedencia, evitando el colapso administrativo por expedientes rezagados en los departamentos ministeriales”.