El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos emitió este lunes una licencia general que autoriza, por un periodo acotado de 60 días, la producción, venta, transporte e importación de petróleo crudo, productos petroquímicos y otros derivados producidos por Irán. Esta resolución de la Administración del presidente Donald Trump abre una ventana comercial operativa hasta el próximo 21 de agosto, motivada por los aparentes avances registrados en las conversaciones de paz bilaterales que se llevan a cabo en la localidad suiza de Burgenstock, retomadas después del abandono de estas por parte de la delegación iraní tras las amenazas de nuevos ataques por parte de Trump. Aunque las principales sanciones económicas estructurales contra Teherán continúan vigentes, Washington ha flexibilizado estas restricciones en respuesta a los compromisos asumidos por el gobierno iraní en materia de seguridad marítima y supervisión internacional.

A través de una declaración en la red social X, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, precisó que esta medida excepcional se integra en el memorando de entendimiento firmado entre ambas delegaciones como un paso previo hacia un acuerdo definitivo de paz. Según detalló el funcionario, Irán se habría comprometido formalmente a garantizar el tránsito libre y abierto de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, cerrado recientemente tras los continuos ataques israelíes contra el Líbano. Asimismo, Teherán habría aceptado el reingreso de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) a su territorio, según el vicepresidente estadounidense, JD Vance. Las delegaciones de ambos países concluyeron la primera sesión de la cumbre en Suiza confirmando “un ambiente positivo” y acordando la creación de un Comité de Alto Nivel para supervisar políticamente la mediación, además del establecimiento de una línea de comunicación directa para “evitar malentendidos en alta mar”.

El impacto en los mercados energéticos globales ante el retorno parcial del crudo iraní fue inmediato; el precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, registró una caída del 3,7% para situarse en los 77,11 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, experimentó un desplome intradía del 3,3%, cotizando en los 73,36 dólares. Esta tendencia a la baja alivia de forma parcial la crisis de suministro global desatada tras el cierre del estrecho de Ormuz, el cual había alejado los precios de los niveles estables previos a las hostilidades.

La tensión se mantiene en Líbano

A pesar de la distensión diplomática y económica alcanzada en Suiza, la tensión militar en Oriente Medio se mantiene elevada. En paralelo a los anuncios de Washington, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó mediante un comunicado en vídeo difundido por su oficina que ha otorgado al Ejército israelí “libertad total de acción para frustrar cualquier amenaza directa o inminente procedente de territorio libanés”. Acompañado en la directiva por el ministro de Defensa, Israel Katz, Netanyahu enfatizó que “las fuerzas armadas operan sin restricciones de ningún tipo“ dentro de la franja que ocupa en el sur del Líbano, un área de aproximadamente 570 kilómetros cuadrados, asegurando que las tropas “permanecerán desplegadas en el país vecino el tiempo que sea necesario”.