En el marco del proceso penal que se sustancia en la Corte de Asis de Alessandria, los fiscales Emilio Gatti y Ciro Santoriello solicitaron formalmente la pena de cadena perpetua para Renato Curcio y Mario Moretti, de 85 y 80 años respectivamente, considerados los jefes históricos de la organización marxista-leninista Brigate Rosse (Br). La acusación les atribuye la autoría por cooperación o concurso en el tiroteo ocurrido el 5 de junio de 1975 frente a la explotación agrícola de Cascina Spiotta, un enfrentamiento armado que se cobró la vida de la militante brigadista Margherita “Mara” Cagol, esposa del propio Curcio. El litigio penal, reabierto formalmente en el año 2021, encara sus jornadas definitivas antes de que el tribunal dicte sentencia.

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos expuesta por el Ministerio Público, el tiroteo se desencadenó durante una operación policial desplegada para liberar al empresario vitivinícola Vittorio Vallarino Gancia, quien había sido secuestrado por la organización con fines de autofinanciación. A pesar de que las investigaciones ratifican que ni Curcio ni Moretti se encontraban físicamente en el lugar donde permanecía retenido el empresario, las autoridades judiciales sostienen que “ambos ejercían el control estratégico del grupo criminal y coordinaron las directrices logísticas del secuestro, incluyendo órdenes explícitas de abrir fuego contra las fuerzas de seguridad”. Por su parte, para el tercer imputado en la causa, Lauro Azzolini, de 83 años, la Fiscalía requirió una condena de 21 años de prisión al aplicársele atenuantes genéricas, después de que el propio encausado admitiera ante el tribunal en marzo de 2025 que él era “Mister X”, el militante que logró escapar por los bosques y cuya identidad había permanecido oculta durante medio siglo.

Mario Moretti. Foto: ilmanifesto.it
Mario Moretti. Foto: ilmanifesto.it

La requisitoria de la Fiscalía evidenció matices técnicos significativos entre los dos fiscales encargados del caso respecto a la responsabilidad directa de los líderes. El fiscal sustituto Ciro Santoriello puntualizó que Moretti no tuvo relación directa con el desarrollo del tiroteo, limitando su implicación a una llamada telefónica previa registrada en los memoriales de la organización para coordinar el envío de un tercer operativo, por lo que su vinculación respondería técnicamente a un concurso anómalo. Por el contrario, el fiscal Emilio Gatti defendió la existencia de un concurso moral directo, aunque matizó el impacto real de la resolución al evocar el principio de la continuación del delito, un precepto legal que implicaría que cualquier nueva pena impuesta quedaría jurídicamente absorbida por las condenas previas que los acusados ya cumplieron en el pasado: Renato Curcio, de 85 años, cumplió 25 años de prisión hasta 1998, mientras que Mario Moretti, de 80 años, cumplió 17 años en régimen cerrado y desde 1998 hasta el día de hoy en régimen de semilibertad, saliendo durante el día y durmiendo en prisión.

Al término de la sesión judicial, el abogado defensor de Renato Curcio, Vainer Burani, criticó con dureza la solicitud de cadena perpetua formulada por el Ministerio Público, calificándola como “una medida carente de motivación fáctica y altamente discutible de acuerdo con los argumentos esgrimidos en la sala”, anticipando que la defensa cuenta con argumentos sólidos para rebatir los cargos. El calendario del tribunal de Alessandria contempla que las argumentaciones finales de los equipos de la defensa se expongan formalmente este martes, quedando fijada la deliberación y lectura de la sentencia definitiva para el próximo 7 de julio.