Trump ganó al menos 2.200 millones de dólares en 2025 con sus negocios
El patrimonio del presidente estadounidense casi se triplicó en apenas dos años, tras realizar 22.000 transacciones bursátiles en 2025, 43 veces más que en su primer mandato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, registró ingresos de al menos 2.200 millones de dólares durante el año 2025 a través de su conglomerado empresarial, sus participaciones en criptomonedas y diversas inversiones internacionales, según consta en su más reciente declaración financiera anual. Esta cifra representa un incremento sustancial en comparación con los ingresos “mínimos” de 622 millones de dólares generados por sus compañías a lo largo de 2024, justo antes de su regreso a la presidencia.
De acuerdo con los documentos oficiales presentados, la principal fuente de este crecimiento financiero provino del sector de los criptoactivos y los negocios vinculados a las llamadas “memecoins”, los cuales reportaron al mandatario una suma de 1.400 millones de dólares. Dentro de este apartado, la firma de criptomonedas World Liberty Financial, coofundada por Trump, sus hijos y Steven Witkoff, actual diplomático de su administración, aportó más de 594 millones de dólares en ventas. Por su parte, la empresa CIC Digital LLC, dedicada al negocio de las “memecoins”, generó 636 millones de dólares, derivados casi en su totalidad de regalías por un acuerdo de licencia con Celebration Coins, a lo que se sumaron cerca de 197 millones de dólares obtenidos por la venta de acciones de Stablecoin Holdco. Según datos del Financial Times, el presidente realizó 22.000 transacciones bursátiles solo durante 2025, un dato que contrasta con las 517 que realizó durante su primer mandato, lo que supone 43 veces más movimientos.

Más allá del sector digital, el patrimonio del presidente experimentó una notable expansión en el mercado inmobiliario internacional y la gestión hotelera. La declaración financiera detalla que la Organización Trump obtuvo al menos 26 millones de dólares mediante nuevos proyectos de licencias de marca en ubicaciones que abarcan desde Bucarest, en Rumanía, hasta Doha, en Qatar, y la playa de Al Raha en Abu Dabi, dentro de los Emiratos Árabes Unidos, además de reactivar entidades comerciales en las ciudades indias de Gurugram, Noida y Pune. En el ámbito doméstico y recreativo, los ingresos de su complejo de Mar-a-Lago, en Florida, escalaron un 55% hasta alcanzar los 77,5 millones de dólares, superando ampliamente los ingresos de 25 millones de dólares registrados en su club de golf del norte de Virginia. Asimismo, los ingresos generales por campos de golf aumentaron un 12% para situarse en 399 millones de dólares, destacando el Trump National Doral de Miami, sede de la cumbre del G20 de este año, con un repunte del 10% hasta los 122 millones de dólares, y el club de Palm Beach, que creció un 27% hasta los 36,9 millones de dólares.
En el ámbito internacional, el Trump International Golf Links Aberdeen, en Escocia, el cual fue visitado por el mandatario el pasado mes de julio para inaugurar un segundo campo, incrementó su facturación un 51% hasta los 6,7 millones de libras esterlinas. El documento regulatorio consta de más de 680 páginas de transacciones de valores, en las que se detallan compras y ventas frecuentes de acciones de grandes corporaciones como Amazon, Apple, Nvidia, Microsoft, Netflix. y Exxon Mobil.
‘Conflicto’ de intereses
El volumen de la riqueza generada por el mandatario ha reavivado las críticas y la preocupación en torno a posibles conflictos de interés derivados de la gestión simultánea de la jefatura del Estado y sus intereses comerciales. En declaraciones recogidas por el diario The New York Times, la abogada fiscal Megan Gorman calificó la escala de esta creación de riqueza como algo “completamente sin precedentes” y recordó que “la tradición histórica dicta que los presidentes estadounidenses suelen distanciarse de sus negocios privados para evitar suspicacias”, una postura que contrasta con la de la familia Trump, cuyos nuevos proyectos en el extranjero se han beneficiado de las acciones tomadas tras su retorno a la Casa Blanca.
Ante estos cuestionamientos, la Organización Trump aclaró a la agencia Bloomberg que las inversiones del presidente son “administradas de forma independiente por instituciones financieras externas que controlan todas las decisiones operativas a través de procesos automatizados”, asegurando que “Trump, los miembros de su familia y su compañía no desempeñan ningún papel en la realización de transacciones”. En sintonía con esta postura, la subsecretaria de prensa adjunta, Anna Kelly, afirmó en un comunicado remitido a la agencia AFP que “ni el presidente ni su familia se han involucrado, ni se involucrarán jamás, en conflictos de interés”, añadiendo que “las decisiones de la administración se toman en beneficio del pueblo estadounidense”.
Sin embargo, los datos de la Reserva Federal confirman que la clase trabajadora estadounidense nunca ha recibido una porción tan pequeña del valor que genera, contrastando directamente con la aún mayor acumulación del presidente multimillonario.