Trump impulsa una reforma para autorizar el envío postal de armas
La propuesta busca legalizar la compra digital íntegra y el envío de armas de fuego directamente a domicilio, siendo la empresa vinculada al hijo del presidente, GrabAGun, una de las líderes del mercado.
La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos anunció el pasado 29 de abril una propuesta para modificar o eliminar 34 regulaciones federales de armas, iniciando un periodo de comentarios públicos de 90 días que finalizará a principios de agosto. Según una investigación difundida por el diario The Washington Post, las reformas propuestas por la administración del presidente Donald Trump y el Servicio Postal permitirían, por primera vez, que las transacciones comerciales de armas de fuego se realicen en su totalidad a través de internet y que las pistolas se envíen directamente a los domicilios de los compradores.
Esta reestructuración del mercado legal beneficiaría directamente a GrabAGun Digital Holdings, una empresa con sede en Texas valorada en cerca de 70 millones de dólares que aspira a convertirse en “el Amazon de las armas”. La medida ha generado controversia en los círculos políticos de Washington debido a que Donald Trump Jr., el hijo mayor del mandatario estadounidense, se incorporó formalmente a la junta directiva de dicha corporación en diciembre de 2024, poco después de la elección de su padre para un segundo mandato, poseyendo acciones tras la salida a bolsa de la firma en la Bolsa de Nueva York en julio de 2025.
Durante una llamada de presentación de resultados financieros realizada en mayo, el director ejecutivo de GrabAGun, Marc Nemati, aseguró a los inversores que la propuesta gubernamental representaría “el cambio más significativo en la distribución minorista de armas de fuego en décadas”, destacando la posición estratégica de su compañía para capitalizar la reforma. De acuerdo con los registros oficiales de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), el acuerdo de consultoría suscrito por Donald Trump Jr. contempla la entrega de 300.000 acciones a cambio de sus servicios en la ejecución de estrategias de mercadotecnia, desarrollo de alianzas comerciales y funciones de portavocía.

El salto digital del mercado de armas y sus nexos con la Casa Blanca
En contraposición a las críticas, un portavoz de Donald Trump Jr. defendió su participación en el sector privado afirmando que “el hijo del presidente actúa estrictamente como un hombre de negocios y un defensor público de la Segunda Enmienda”, aclarando que “no mantiene ninguna comunicación con las agencias gubernamentales ni tuvo participación alguna en el diseño de las nuevas reglas de la ATF”.
Paralelamente, un funcionario de la Casa Blanca desestimó que los cambios normativos estuvieran vinculados a los intereses de la familia presidencial, cuyos ingresos ascendieron a más de 2.200 millones de dólares en 2025 debido a inversiones en criptomonedas y bienes raíces administrados por sus hijos menores, argumentando que “las directrices federales buscan corregir la extralimitación regulatoria de la era de Joe Biden y salvaguardar los derechos de los ciudadanos”.
En la actualidad, las leyes federales derivadas de la Ley de Control de Armas de 1968 prohíben el envío de armas cortas a particulares por correo ordinario y exigen que la verificación de antecedentes penales se realice “de forma presencial ante intermediarios autorizados”, restricciones implementadas originalmente tras el asesinato del presidente John F. Kennedy. Organizaciones como Gun Owners of America, representadas por su vicepresidente sénior Erich Pratt, consideran que el comercio electrónico directo es “un derecho arraigado en la tradición del país”, mientras que entidades dedicadas al control de armas como Everytown for Gun Safety, advierten que eliminar la presencialidad “suprime la primera línea de defensa de las tiendas físicas, facilitando potencialmente el desvío de armamento hacia redes de tráfico ilegal, delincuentes y menores de edad”.
A pesar de los debates de seguridad, GrabAGun ya ha puesto en marcha filiales como Pew Logistics para “ofrecer soluciones informáticas de suministro directo al consumidor a los fabricantes de armas en caso de que las normativas postales entren en vigor de manera definitiva tras la revisión de los comentarios públicos”.