EEUU ampliará su presencia en Rota con un sexto destructor tras el verano
Pese a la escenificación de tensiones entre Sánchez y Trump, el Pentágono enviará 300 militares más, mientras avanzan las obras de ampliación de la base, que costarán más de 400 millones de euros.
Las relaciones militares entre Madrid y Washington continúan consolidándose en el ámbito operativo de manera independiente a las aparentes fluctuaciones del debate político. Según confirmaron fuentes oficiales del Ministerio de Defensa, recogidas por El País, está previsto que entre los meses de octubre y noviembre se incorpore a la base naval de Rota, en Cádiz, el sexto de los destructores lanzamisiles de la clase Arleigh Burke. Estos buques forman parte de las Fuerzas Navales de Despliegue Avanzado en Europa (FNDF-E), bajo las órdenes de los mandos estadounidenses para Europa y África.
Este despliegue incrementará la presencia militar norteamericana en territorio español con aproximadamente trescientos nuevos militares y sus respectivas familias, elevando el contingente actual que ya ronda los siete mil efectivos, un incremento que contrasta con los planes del Pentágono de revisar a la baja sus sesenta mil tropas en el continente y retirar soldados de países como Alemania.
La culminación de este despliegue estratégico coincide con un escenario de declaraciones cruzadas por parte de la Administración estadounidense. El presidente Donald Trump manifestó durante su vuelo de regreso a Washington que “España se había redimido por completo” tras acceder a realizar un “pago muy importante” de cuantía no especificada, revirtiendo sus valoraciones previas durante la cumbre de la OTAN en Ankara, donde calificó a los representantes españoles de “causa perdida” y “mala gente”. Pese al ruido diplomático, la cooperación técnica sigue su curso y la llegada del buque es uno de los ejes centrales de la agenda bilateral en Madrid.

El supuesto “veto” de Madrid a la OTAN
El marco legal y operativo de esta flota se remonta a octubre de 2011, cuando bajo el mandato del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se pactó el estacionamiento de los primeros cuatro destructores equipados con el sistema de combate Aegis. Posteriormente, en mayo de 2023, ambos Gobiernos acordaron la ampliación de la flotilla a seis unidades y la modernización de los navíos iniciales para incorporar helicópteros embarcados. Tras completarse el relevo de las cuatro primeras embarcaciones, el quinto destructor, el USS Oscar Austin, recaló en la base gaditana en octubre de 2024. La incorporación de la sexta unidad experimentó retrasos operativos debido al interés de la Marina estadounidense en desplegar un modelo de última generación, el Arleigh Burke Flight III, que dispone de un radar activo AN/SPY-6 capaz de duplicar el alcance de detección actual frente a objetivos de la mitad de tamaño.
Para albergar de manera óptima este incremento de capacidades operativas, las instalaciones de la base naval de Rota han sido objeto de un plan integral de remodelación que supera los 400 millones de euros de presupuesto. De esta partida, cerca de 250 millones de euros corresponden a la aportación de Madrid, con la previsión de que puedan ser financiados a través del programa de infraestructuras de la OTAN. Las obras, que fueron supervisadas directamente por la ministra Robles durante su visita oficial a la base militar el pasado día 26, contemplan la ampliación de los muelles de atraque para acoger tanto al nuevo destructor estadounidense como a las futuras fragatas F-110 de la Armada española, además de la construcción de hangares para aeronaves de transporte, una planta solar fotovoltaica, depósitos de combustible y nuevos alojamientos logísticos.
Tanto el volumen de las inversiones conjuntas en Cádiz como la polivalencia de las embarcaciones aseguran la continuidad a largo plazo de la base dentro de la planificación de Washington. Si bien los seis destructores integran formalmente el escudo antimisiles de la OTAN frente a “amenazas de países como Rusia, Irán o Corea del Norte”, el Pentágono los utiliza de forma preferente como herramientas de proyección en Oriente Próximo. Durante la Guerra de Irán y el genocidio en Palestina, los buques con base en Rota asumieron y siguen asumiendo tareas defensivas para proporcionar cobertura a Israel e interceptar proyectiles disparados por Teherán. Aunque el Ejecutivo español mantiene un veto explícito al uso de las bases de Rota y Morón de la Frontera para tareas de apoyo logístico a acciones ofensivas contra Irán, no ha presentado objeciones al empleo de los destructores para estas misiones.