El Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) confirmó que sus fuerzas militares han ejecutado durante esta madrugada una nueva serie de ataques aéreos coordinados contra múltiples objetivos estratégicos en territorio iraní. De acuerdo con el reporte oficial emitido por el mando militar, la operación se prolongó durante cinco horas y concluyó formalmente a las 04:15 de hoy. Las fuerzas estadounidenses emplearon municiones de alta precisión para golpear infraestructuras clave en las localidades de Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas.

Entre los objetivos alcanzados se encuentran sistemas de defensa costera, instalaciones de almacenamiento y lanzamiento de misiles, bases de drones y capacidades operacionales de la armada iraní. El Centcom justificó la intervención bajo el argumento de “reducir la capacidad de Teherán para hostigar e interceptar el transporte marítimo comercial en la región”, al tiempo que recordó que más de 50.000 militares de su país permanecen desplegados en Oriente Medio.

Horas antes del anuncio militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó la ofensiva durante una entrevista concedida al analista político conservador Hugh Hewitt. En dicha intervención, el mandatario estadounidense aseguró que Washington golpearía “muy duro” a Irán. Al ser cuestionado por Hewitt sobre la posibilidad de atacar infraestructuras sensibles en el interior de Irán, Trump apuntó directamente hacia el monte Kolang Gaz La, ubicado en la provincia central de Isfahán, donde los servicios de inteligencia occidentales afirman que la República Islámica alberga una cuarta instalación de desarrollo nuclear. En palabras del mandatario, dicha ubicación representa “un objetivo posible para un buen y certero disparo directo a la puerta principal”, insistiendo en que Teherán “carece de los medios necesarios para repeler estas incursiones directas”. “Vamos a golpearlos muy duro esta noche y vamos a golpearlos muy duro mañana, y no hay absolutamente nada que puedan hacer al respecto”, declaró Trump durante su comparecencia radiofónica con Hewitt.

Paralelamente, la Casa Blanca ha decidido complementar la acción armada con severas restricciones económicas en las vías marítimas del golfo Pérsico. En una entrevista telefónica transmitida este lunes por el programa matutino Fox & Friends de la cadena Fox News, Trump anunció que el Gobierno estadounidense reanudará el bloqueo formal del tráfico marítimo mercante que entra y sale de los puertos de Irán. La medida entrará en vigor esta noche. El presidente justificó la medida bajo la premisa de que EEUU “asumirá formalmente la gestión y protección de esta vía de comunicación”, autodenominando a su país como los “ángeles guardianes del estrecho”.

En consonancia con esta postura, la administración estadounidense cobrará una compensación del 20% por el servicio de escolta y seguridad a aquellas embarcaciones pertenecientes a países aliados que naveguen por el estrecho de Ormuz, argumentando que Washington “no puede asumir los costes operativos de manera gratuita”. La medida contrasta con las críticas previas de Trump contra las autoridades iraníes por querer cobrar un peaje tras los sesenta días de libre tráfico posteriores al memorando de entendimiento.

El fin anunciado del memorando de paz

Esta escalada bélica y comercial se produce tras la ruptura del alto el fuego temporal pactado en el memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio, el cual buscaba otorgar un plazo de 60 días para negociar una paz definitiva. Los ataques estadounidenses iniciados la semana pasada en el golfo Pérsico arruinaron el proceso diplomático.

La reacción de Irán ante la renovada ofensiva militar y las restricciones en el estrecho de Ormuz no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria de Irán emitió este lunes un comunicado oficial, difundido por la agencia de noticias Reuters, en el que advirtió que “la única vía viable para normalizar la navegación en el golfo Pérsico es el cese inmediato de toda intervención militar por parte de Washington”. El cuerpo militar iraní alertó de que la persistencia de las hostilidades estadounidenses podría desencadenar “incidentes de extrema gravedad que pondrían en riesgo el abastecimiento y la estabilidad del sector mundial del petróleo y el gas”, un mercado que ya ha experimentado un repunte de precios debido a los ataques de los últimos días.