El movimiento Ansaroláh de Yemen ha anunciado este lunes la declaración de un embargo marítimo de aplicación inmediata contra Arabia Saudí. El aviso fue emitido desde Saná por el portavoz militar, Yahya Sarea, mediante un comunicado oficial en el que se justificó la medida bajo el principio de “ojo por ojo”. Esta decisión responde al asedio continuado que mantiene la coalición militar liderada por Riad, la cual interviene en el territorio yemení desde 2015 en apoyo al Gobierno reconocido por occidente.

Durante la lectura de la nota oficial, el portavoz denunció que las fuerzas saudíes mantienen un “injusto y opresivo asedio” sobre el pueblo yemení desde hace casi doce años, acusando a la monarquía árabe de saquear recursos e imponer un bloqueo absoluto por tierra, mar y aire que ha exacerbado la crisis humanitaria en el país. Ante este panorama, la cúpula ‘hutí’ advirtió de que cualquier “acto insensato” por parte de Arabia Saudí recibirá una respuesta de “escalada integral y decisiva”, al tiempo que emitieron un “llamado general a las armas” para preparar a sus filas ante cualquier escenario en los distintos frentes de combate.

El detonante de esta nueva ola de hostilidades se sitúa en el bombardeo ejecutado la semana pasada por las fuerzas armadas del Gobierno oficialista yemení contra el Aeropuerto Internacional de Saná, la capital del país controlada por Ansaroláh. La operación militar buscaba impedir el aterrizaje de una aeronave procedente de Teherán que transportaba a una delegación ‘hutí‘, que atribuyó la autoría intelectual de dicho ataque a Riad y respondió con el lanzamiento de proyectiles hacia territorio saudí.

El movimiento acusa al reino saudí de endurecer el asedio aéreo y limitar las importaciones marítimas que transitan por el puerto de Al Hudeida, situado en la costa del mar Rojo. Este punto geográfico representa la principal arteria para el ingreso de ayuda humanitaria dirigida a las poblaciones bajo administración ‘hutí’.