Sánchez propone a Yolanda Díaz para dirigir la OIT
Díaz busca una ‘salida a medida‘ en Ginebra en la dirección del organismo de la ONU, por la que recibiría una retribución estimada cercana a 300.000 euros anuales.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado de forma oficial a través de su perfil en la red social X la candidatura de la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para asumir la dirección general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En su mensaje público, el jefe del Ejecutivo ha remarcado el carácter “histórico” de la propuesta al señalar que “por primera vez, una mujer y nuestro país estarían al frente de esta institución fundamental para la defensa del trabajo digno y la justicia social”. Sánchez ha fundamentado la iniciativa argumentando que Díaz “ha demostrado con políticas y resultados su compromiso con los derechos laborales, el diálogo social y la prosperidad de España”, asegurando que “su experiencia, su trayectoria y su vocación de consenso la convierten en una excelente candidata para liderar la OIT”.
Tras haber abandonado formalmente la dirección del espacio político de Sumar, la vicepresidenta obtendría un destino en las más altas instancias de la ONU. En el plano retributivo, la remuneración asignada a la dirección general de la OIT no se rige por una nómina fija predeterminada, sino que se ajusta estrictamente al sistema salarial común de las Naciones Unidas. Conforme a las reglas del Consejo de Administración del organismo, la retribución del cargo es equivalente a la del administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), uno de los escalafones más altos de la estructura del organismo internacional. La referencia base para esta categoría se sitúa actualmente en torno a los 170.000 dólares netos al año, aproximadamente 150.000 euros, importe al que se añaden los complementos variables correspondientes. Puesto que la sede central de la OIT se encuentra ubicada en la ciudad de Ginebra (Suiza), las estimaciones calculadas a partir del sueldo base y sus ajustes por destino ubican la asignación total del puesto alrededor de los 300.000 euros anuales.
A esta estructura salarial se suman diversos beneficios adicionales previstos para los altos funcionarios de la ONU en la sede helvética. Entre estas compensaciones específicas destaca una ayuda para vivienda que puede alcanzar los 12.000 francos suizos al mes, cerca de 13.000 euros mensuales, así como una partida anual destinada a gastos de representación que ronda los 40.000 francos suizos, equivalentes a unos 43.000 euros. De igual manera, la posición contempla la inclusión en el Fondo Común de Pensiones del Personal de Naciones Unidas y la cobertura de los complementos propios de la categoría profesional.