Los tribunales se niegan a investigar al responsable del ertzaina que mutiló a Iker Arana con una bala de foam
La plataforma Justizia Aranarentzat considera imprescindible investigar al responsable que ordenó el disparo y denuncia la impunidad que ampara la violencia policial.
El pasado martes, 29 de septiembre, declaró como testigo el responsable del ertzaina que mutiló a Iker Arana en abril de 2025. Durante el desalojo del gaztetxe Etxarri II de Bilbo (Bizkaia), que generó una gran contestación social, un agente disparó contra Arana con una bala de foam, causándole graves heridas y mutilándolo. Pues bien, el superior de aquel agente declaró el martes, pero no en calidad de investigado: los tribunales se han negado a investigar la responsabilidad de ese mando policial, según han denunciado el propio Iker Arana y miembros de la plataforma Justizia Aranarentzat. La acusación ha dejado claro que esta línea de investigación también es imprescindible, “porque es el responsable directo que dio la orden de disparar”.
Por el momento, el juez no ha mostrado voluntad de investigar al responsable del ertzaina que disparó contra Arana. Ese jefe policial se encontraba frente al gaztetxe en aquel momento y, “siguiendo únicamente su propio criterio”, dio a los agentes la orden de disparar. Según ha denunciado la plataforma Justizia Aranarentzat, esto significa que únicamente está siendo investigado el autor material del disparo, con el riesgo de que queden sin investigar responsabilidades que van más allá. En este sentido, la plataforma exige que se esclarezcan todas las responsabilidades: “No solo las del ertzaina que disparó, sino también las de las autoridades policiales y políticas que organizaron el dispositivo y dieron las órdenes aquel día”.
La impunidad policial, al descubierto
En las declaraciones realizadas ante el juzgado por Arana y miembros de la plataforma, han situado esta decisión “en el contexto de la impunidad de la que goza la Policía y de la estrecha colaboración entre el poder judicial y la institución policial”. Han añadido que “esta forma de actuar forma parte de un conjunto de prácticas dirigidas a ocultar pruebas, silenciar y prolongar el caso y, en última instancia, a impedir que salgan a la luz todos los responsables”.
La acusación todavía no ha conseguido las imágenes de las bodycams de los ertzainas. La versión policial sostiene que se produjeron disturbios frente al gaztetxe y que Iker “pretendía atacar a la Policía”. Sin embargo, un vídeo difundido a través de Instagram el 4 de febrero desmiente completamente esa versión, ya que en él se observa que la situación era tranquila.
Según la plataforma Justizia Aranarentzat, este es un caso más entre los numerosos casos de violencia ejercida por la Policía, y “la Policía utiliza sistemáticamente la violencia física porque está protegida por el contexto de impunidad existente y por el respaldo tanto del poder judicial como de instituciones políticas como el Gobierno Vasco”. Por ello, ha hecho un llamamiento a la movilización y a la activación social contra la impunidad policial, “porque solo así conseguiremos que en el futuro no se produzcan más casos similares”.