Policías locales de Ceuta compraban décimos premiados a través de un captador vinculado al narcotúnel
La UDEF toma declaración a varios agentes de la Policía Local que vendieron boletos premiados con una comisión de 600 euros por décimo.
La investigación del juzgado número 6 de la Audiencia Nacional por la venta en Ceuta de décimos de Lotería de Navidad para blanquear dinero de origen ilícito avanza con más detenciones y declaraciones, según los últimos reportes de El Faro de Ceuta. Agentes de la UDEF de la Policía Nacional han tomado declaración a varios policías locales que vendieron décimos premiados que habían sido adquiridos por el Club Deportivo de San Urbano, y también a otros ceutíes ajenos al cuerpo. Todos ellos están siendo llamados a presentarse en dependencias policiales; en algunos casos se les comunica que quedan detenidos, se les toma declaración y son puestos en libertad como investigados.
Fuentes de la investigación confirman que ya se ha tomado declaración a varios agentes de la Policía Local y a otros ceutíes, entre ellos quien ha sido señalado como el captador, la persona que contactaba con quienes tenían décimos premiados para comprárselos y entregárselos después al guardia civil jubilado que figura como investigado en la red del narcotúnel y que sigue preso preventivo. La pieza es una desgajada de la Operación Ares, la del segundo narcotúnel detecado en la ciudad autónoma, y se sigue específicamente por blanqueo de capitales. Las indagaciones tratan de reconstruir cómo se canalizó por el flujo legal dinero de origen ilícito usando billetes premiados de Lotería comprados por una comisión: se vendía el décimo por el premio que debía recibirse más un extra de unos 600 euros, según la UDEF.
La investigación se sustenta en las escuchas obtenidas en la Operación Ares y en las sonorizaciones captadas por la UDYCO en la investigación del narcotúnel, en las que se hablaba de la necesidad de comprar décimos premiados en el sorteo del 22 de diciembre. Públicamente, los policías locales posaron con sus décimos premiados. Esas imágenes fueron el detonante para que implicados en la red del narcotúnel buscaran a un captador que localizara a policías dispuestos a vender sus décimos, y también a civiles que los compraron.
En las tomas de declaración, los agentes han solicitado justificantes de cobro entre los afortunados, verificando las ventas y aclarando qué se hizo con los boletos premiados. Los investigadores quieren saber quiénes compraron esos décimos y para ello los agentes que vendieron, y también quienes no lo son, deben aportar identidades. El captador también ha sido detenido y ha prestado declaración, siendo posteriormente puesto en libertad como investigado, tras permanecer un tiempo bajo tutela de la UDEF en dependencias policiales.
Las sonorizaciones recogen conversaciones explícitas. “A seis mil seiscientos cada uno, y le voy a ganar yo a dos doscientos euros”, se escucha en una de ellas. En otro de los encuentros captados por la UDYCO se recogen frases como “Estos son los 6.000, aquí tienes”, el beneficio de uno de los décimos. “Qué dice mi colega”, le traslada el guardia civil jubilado al reunirse con otra persona en pleno centro de la ciudad. “Otro boleto, falta uno”, le responde quien es etiquetado como “desconocido”, asegurando que lo tendrá en breve. “Venga ya está, si te lo puede dar hoy mejor”, le expone el agente. “Por eso te digo, pa’ liquidar ya y ya está”, le responde el interlocutor. “Venga vale, pues ya está, pues tú me avisas con lo que sea”, se despide el ahora preso preventivo. Quien compra décimos premiados pierde dinero, pero logra introducir el que tiene en el circuito legal pagando más que el montante ganado. Quien le vende ese décimo premiado incurre en un blanqueo de capitales, a sabiendas de que con esa transacción coopera en la comisión de un ilícito penal. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.