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Bruselas propone suspender el voto de los nuevos socios que vulneren “los valores de la UE”

La Comisión Europea plantea una “salvaguardia institucional” de 15 años para evitar bloqueos como el de Hungría y estudia aplicar primero el mecanismo a Montenegro, Albania, Moldavia y Ucrania.

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Von der Leyen junto al primer ministro montenegrino, Milojko Spajic. Foto: @vonderleyen (X)
Von der Leyen junto al primer ministro montenegrino, Milojko Spajic. Foto: @vonderleyen (X)

La Comisión Europea propuso este martes que los futuros tratados de adhesión incluyan una “salvaguardia institucional” que permita, en los casos más graves, suspender el derecho de voto en el Consejo a un nuevo Estado miembro que vulnere lo que ellos denominan “los valores de la UE”. Según informa EuroEFE, la cláusula regiría durante los 15 años posteriores a la adhesión y se aplicaría ante infracciones “graves” de los valores del artículo 2 del Tratado de la UE (“Estado de derecho”, “democracia” y “derechos fundamentales”) o del principio de “cooperación leal”. El objetivo es “reducir el número de ámbitos en los que un solo país puede vetar decisiones que todos los demás respaldan”, sostuvo la comisaria de Ampliación, Marta Kos, durante la presentación de las recomendaciones en Estrasburgo. Sin citar casos concretos explícitamente, Bruselas busca evitar “caballos de Troya” como Hungría, que bloqueó durante más de un año las negociaciones de adhesión de Ucrania y Moldavia, hasta la derrota electoral deViktor Orbán.

La Comisión o los Estados miembros, mediante una petición motivada, podrían proponer medidas al amparo de la cláusula, que se darían por adoptadas salvo que el Consejo (los países) las rechazase por mayoría cualificada. Bruselas también propone ampliar el plazo, hasta ahora de tres años, para activar las salvaguardias sectoriales existentes, que permiten adoptar medidas temporales ante dificultades económicas graves o incumplimientos en el mercado único y en justicia e interior, incluida la cooperación judicial. “Hoy estamos sentando las bases para que una Unión más grande sea también más fuerte”, afirmó en un comunicado la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, quien calificó la ampliación de “imperativo geopolítico”.

El Ejecutivo comunitario propone sustituir la unanimidad por mayoría cualificada en materia de sanciones, fraude fiscal y medidas fiscales sobre energía o acuerdos internacionales, para evitar bloqueos en una Unión ampliada sin reformar los tratados. Para ello, plantea usar “cláusulas pasarela”, que requieren unanimidad para activarse, pero permiten cambiar la votación en ámbitos concretos. Bruselas también recomienda la mayoría cualificada para decisiones intermedias de adhesión, como abrir los bloques de negociación (“clústeres”), que agrupan la adaptación del candidato a las normas europeas. El inicio de las negociaciones y la adhesión final seguirán exigiendo unanimidad del Consejo, consentimiento del Parlamento Europeo y ratificación nacional de los Estados contratantes.

A su vez, Bruselas quiere que los candidatos participen antes de entrar en ámbitos como la energía, el transporte, lo digital y el ámbito militar, siempre que estén preparados. El acceso será condicional y reversible y dependerá del “alineamiento estratégico”, que incluye la “seguridad económica y la política exterior de la UE”. “La integración gradual no sustituye a la adhesión plena; es el acelerador de la ampliación. Es un puente entre la necesidad geopolítica de estabilizar nuestro continente y la ampliación basada en el mérito”, aseguró Kos. A partir del cierre de las negociaciones, Bruselas plantea vigilar a cada candidato hasta su entrada, con una posible cláusula de aplazamiento como último recurso. Bruselas propone además que el país candidato reciba información y participe como observador, sin voto, en reuniones del Consejo de la UE y del Consejo Europeo (los líderes) durante ese mismo período.

Las propuestas hechas este martes por la Comisión son “recomendaciones no vinculantes” a los Estados miembros; los líderes comunitarios las debatirán en el Consejo Europeo del 15 y 16 de octubre. La mayoría de medidas exige la aprobación del Consejo de la UE, en ocasiones por unanimidad. La idea de Bruselas es que se pueda aplicar primero este enfoque al futuro tratado con Montenegro y luego a Albania, Moldavia y Ucrania. El 28 de octubre, la Comisión publicará su paquete anual de ampliación, que evalúa los avances de todos los candidatos e incluirá por primera vez hojas de ruta específicas para esos cuatro países.

En este contexto, Von der Leyen declaró el pasado jueves en Podgorica (Montenegro) que la UE apuesta por Montenegro para que se convierta en su vigésimo octavo Estado miembro en un plazo de dos años. “Creemos en Montenegro como el miembro número 28 para 2028 y lo apoyaremos en todo momento. Pueden contar con nosotros”, dijo Von der Leyen durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro montenegrino, Milojko Spajic, televisada en directo por la emisora pública RTCG. La jefa del Ejecutivo comunitario reconoció los avances reales de Podgorica en materia de reformas, destacando los “progresos en el ámbito del Estado de derecho”, y subrayó que este trabajo ha abierto la puerta a la fase final de las negociaciones de adhesión. “Estamos trabajando para cerrar todos los capítulos restantes antes de que termine el año”, aseguró.

Montenegro, miembro de la OTAN y candidato a adherirse a la UE, lidera la región de los Balcanes Occidentales en el cumplimiento del “Plan de Crecimiento de la UE” y es el “favorito” del proceso, según Bruselas. Spajic garantizó a las autoridades comunitarias que el país mantendrá un enfoque firme centrado en los resultados. “Soy optimista. Para finales de 2026 habremos cerrado todos los capítulos. Creo que en 2028 nos convertiremos en el miembro número 28”, declaró el primer ministro montenegrino. Montenegro, un país de unos 620.000 habitantes que se independizó de Serbia en 2006 y se distanció de su aliado tradicional, Rusia, tras ingresar en la OTAN en 2017, solicitó el ingreso en la UE en 2008 e inició formalmente las negociaciones de adhesión en 2012. El cierre provisional de los capítulos de negociación cobra impulso tras haber logrado clausurar hasta la fecha 18 de los 33 bloques temáticos. En abril de este año, los Estados miembros de la UE crearon además un grupo de trabajo encargado de redactar el Tratado de Adhesión de Montenegro, el texto legal que fijará las condiciones definitivas de incorporación y que entrará en vigor una vez sea ratificado por todos los socios comunitarios.