Xi Jinping pide “reforzar la disciplina interna y la lucha contra la corrupción” en el PCCh
El secretario general del Partido Comunista Chino reclama más controles internos y medidas anticorrupción en plena purga contra altos cargos y empresarios.
Xi Jinping, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), ha reclamado reforzar el “autogobierno del Partido” con estándares más exigentes y medidas más concretas en un artículo publicado este viernes en el número 20 de este año de Qiushi, la revista de referencia del Comité Central, según informó la agencia estatal Xinhua. El texto plantea que el “fortalecimiento del liderazgo general del Partido” y la “aplicación rigurosa” de sus normas internas son “necesarios para llevar a la práctica las directrices aprobadas en la cuarta sesión plenaria del XX Comité Central”. También pide ejecutar con mayor determinación las principales decisiones políticas y reforzar la supervisión de su cumplimiento mediante controles regulares y específicos. Entre los ámbitos sometidos a esa supervisión figuran la aplicación de la “nueva filosofía de desarrollo”, la promoción de un “desarrollo de alta calidad” y la construcción de un “nuevo modelo de desarrollo económico”.
Xi también apunta a “mejorar los mecanismos institucionales para limitar el ejercicio del poder” y “garantizar que las leyes y los reglamentos se apliquen por igual a todos, sin excepciones ni privilegios especiales”. El artículo reclama “detectar a tiempo las conductas corruptas, identificarlas con precisión y resolverlas de forma eficaz”, además de “coordinar los mecanismos de supervisión entre distintos sectores”.
Una campaña que alcanza a la cúpula militar
Las declaraciones se producen en medio de nuevas medidas disciplinarias contundentes contra altos cargos del Partido, del aparato estatal, militar y económico. El 21 de septiembre, el Buró Político aprobó la expulsión del PCCh y de las Fuerzas Armadas de Zhang Youxia, exvicepresidente primero de la Comisión Militar Central (CMC), y del general Liu Zhenli, antiguo miembro de ese órgano y exjefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto. La decisión, que deberá ser ratificada formalmente por el Comité Central, también abrió la vía para que sus casos fueran remitidos a la fiscalía militar. El comunicado oficial que anunció las medidas disciplinarias acusó a ambos mandos de formar “camarillas y facciones” y de mostrar “deslealtad y deshonestidad” hacia el Partido, además de señalar presuntas infracciones económicas y disciplinarias. El lenguaje político empleado fue inusualmente explícito. Con estas salidas, según los datos recogidos en la información publicada sobre las purgas, solo Xi y Zhang Shengmin permanecían en activo entre los siete miembros de la CMC elegidos en 2022.
Las expulsiones se suman a las de otros altos mandos militares y forman parte de una sucesión de investigaciones y destituciones iniciadas en los últimos años. Algunos analistas interpretan estas medidas como una combinación de lucha contra la corrupción y refuerzo del control político de Xi sobre las Fuerzas Armadas. Sin embargo, las informaciones disponibles no acreditan por sí mismas la existencia de un desafío organizado contra el liderazgo del secretario general.
La campaña también ha alcanzado a antiguos responsables civiles y empresariales. En octubre, el exalcalde de Wuhan Zhou Xianwang ha sido condenado en primera instancia a 14 años de prisión por aceptar sobornos por valor de más de 60,5 millones de yuanes. A comienzos de ese mes, el antiguo presidente de la automovilística estatal BAIC, Xu Heyi, recibió una condena a muerte con suspensión de la ejecución durante dos años por soborno y blanqueo de capitales. A estos casos se suma el de Xu Jiayin, fundador y antiguo presidente del grupo inmobiliario Evergrande, condenado a cadena perpetua el 20 de agosto por un tribunal de Shenzhen. La sentencia también le impuso la privación de sus derechos políticos de por vida y la confiscación de sus bienes personales. Las empresas Evergrande y Hengda Real Estate recibieron multas por un total de 15.820 millones de yuanes. Todos los casos recientes responden a acusaciones sobre delitos económicos y muestran hasta dónde está dispuesto a llegar Xi con los procedimientos judiciales contra antiguos cargos.
Continuidad con el discurso del 105.º aniversario del Partido
El nuevo artículo prolonga una línea que Xi expuso el 1 de julio de 2026, durante el acto celebrado en Pekín por el 105.º aniversario de la fundación del PCCh. El discurso fue publicado posteriormente en la edición inglesa de Qiushi el 18 de septiembre. En aquella intervención, Xi presentó la capacidad de reforma interna como una de las características que, según su interpretación, “explican la continuidad y la fortaleza del Partido”. Defendió “examinar su funcionamiento, prevenir los riesgos que puedan debilitarlo y eliminar los elementos que perjudiciales para su integridad”.
Xi afirmó entonces que el “autogobierno riguroso” debía mantenerse como una tarea permanente del PCCh. Entre sus objetivos señaló reforzar la capacidad del Partido para ejercer el gobierno a largo plazo, preservar su “carácter político” y “mantener sus vínculos con la población”. También reclamó sostener “una lucha prolongada y amplia contra la corrupción”, así como mantener la dirección centralizada del Comité Central y “movilizar a la población para avanzar en la modernización del país”. El discurso vinculó estas prioridades con la continuidad del liderazgo en el desarrollo de lo que el PCCh denomina “socialismo con características chinas”.
El mensaje coincide con los preparativos del V Pleno del XX Comité Central, previsto del 26 al 29 de octubre en Pekín. Según la información publicada sobre la reunión, en ella se abordará un documento marco para reforzar de forma integral y sostenida la disciplina interna del Partido. La cita permitirá comprobar si esta orientación se traduce en nuevas medidas o en una ampliación de las investigaciones disciplinarias.