El PCCh expulsa a 33 altos cargos en la mayor purga político-militar bajo Xi Jinping
El quinto pleno del 20.º Comité Central del Partido Comunista de China formalizó las expulsiones que incluyen 16 mandos del ejército y aprobó una resolución para la gobernanza interna.
El quinto pleno del 20.º Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) ratificó la expulsión de 33 miembros (16 de ellos pertenecientes al estamento militar) tras examinar los informes de la Comisión Central de Inspección Disciplinaria sobre “graves violaciones de la disciplina y de la ley”. La asamblea, celebrada a puerta cerrada en Pekín del 26 al 29 de octubre de 2026, aprobó también una resolución para la “gobernanza integral y rigurosa del partido”. La medida eleva a 51 la cifra total de altos cargos destituidos en el actual mandato de Xi Jinping.
A la cita asistieron 279 miembros del Comité Central, frente a los 315 del cuarto pleno de 2025 y los 364 del tercero de 2024. Medios internacionales confirman que se trata de la presencia más baja de representantes en el máximo órgano de decisión del partido desde la época de Mao Zedong. Tras las salidas, solo Xi Jinping y Zhang Shengmin permanecen en activo de los siete miembros de la Comisión Militar Central elegidos en 2022.
Entre las figuras destituidas se encuentran el exsecretario del PCCh en Xinjiang, Ma Xingrui; el exvicepresidente de la Comisión Militar Central, Zhang Youxia; el exjefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto, Liu Zhenli; el exdiplomático Liu Jianchao; y el exministro de Industria y Tecnología de la Información, Jin Zhuanglong. La prensa estatal china, a través de China Daily, publicó la lista completa de las 33 expulsiones y la retirada del cargo interno a Li Yunze. Los comunicados oficiales justifican las sanciones bajo la fórmula de “infracciones disciplinarias”.
Los medios oficiales Diario del Pueblo y la agencia Xinhua presentaron las sanciones como parte de una “revolución autorrevolucionaria” aparentemente impulsada para evitar que “la corrupción sacudiese los cimientos de gobernación del partido”. Según la información facilitada por la agencia oficial, los órganos disciplinarios estatales abrieron 800.000 casos y sancionaron a 680.000 personas entre enero y septiembre de 2026. En el comunicado del pleno, el partido afirmó haber “afrontado de frente la cruda realidad de que el liderazgo del partido se había debilitado o vaciado en ocasiones” e instó a actuar para que los cuadros “no se atrevan a, no puedan y no quieran delinquir”.
Chong Ja Ian, investigador del centro Carnegie China, declaró ante la cadena BBC que las medidas buscan “consolidar y mantener la autoridad” ante el XXI Congreso de 2027, señalando que el objetivo de Xi es “estar en el centro de China y del Partido Comunista en el futuro previsible”, al tiempo que advirtió de que “dicha concentración de poder podría allanar el camino a un vacío de poder más grave cuando Xi envejezca”.