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La filtración de 420.000 correos de AfD apunta a que Weidel conocía la financiación ilegal suiza

Los correos muestran que Weidel supo de la donación suiza de 132.000 euros en julio de 2017, antes de lo que declaró. La nueva evidencia abre la puerta a responsabilidades penales.

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Alice Weidel, líder de la AfD. Foto: Fabian Sommer / DPA / Picture Alliance.
Alice Weidel, líder de la AfD. Foto: Fabian Sommer / DPA / Picture Alliance.

La masiva filtración de más de 420.000 correos electrónicos internos de Alternativa para Alemania (AfD) trasciende la intimidad del partido neonazi para convertirse en una amenaza judicial directa contra su copresidenta y candidata a canciller, Alice Weidel. El análisis preliminar de los correos, obtenidos por hackers a través de un proveedor externo de alojamiento web y publicados en una web de filtraciones, contradice la versión oficial que Weidel ha mantenido durante años sobre su implicación en un caso de financiación ilegal que ya le costó al partido una multa administrativa de casi 400.000 euros.

El origen del escándalo se remonta a 2017, cuando la campaña de Weidel en el distrito electoral de Bodensee recibió 132.000 euros procedentes de Suiza. La legislación alemana prohíbe expresamente las donaciones a partidos políticos procedentes de fuera de la Unión Europea, y Suiza no es un Estado miembro. Según informa elDiario.es, Weidel siempre defendió que “se enteró de la transferencia en septiembre de 2017 y que ordenó su devolución inmediata”. Sin embargo, los correos hackeados y examinados por el semanario Der Spiegel y el diario Süddeutsche Zeitung demuestran que la líder fascista ya conocía la existencia de ese dinero en julio de 2017, dos meses antes, e incluso pidió a su equipo estar atento a la entrada de “posibles donaciones” para financiar su campaña en redes sociales. Un tribunal administrativo ya condenó a AfD por estos hechos en 2023, pero la nueva evidencia documental podría reabrir el caso en el ámbito penal.

Contenido neonazi

La filtración, que abarca desde marzo de 2013 hasta septiembre de este año y consta de 284 gigabytes de información, también expone un ambiente interno de racismo y la apología abierta del nazismo. Los correos revelan a miembros del partido bromeando con convertir a refugiados en bolsos y botas, en alusión a los campos de concentración, y muestran cómo un presidente de distrito dimitió tras recibir una tarjeta de Navidad con la frase “Heil Hitler” y una esvástica. En otro mensaje de 2023, se proponía que soldados y policías armados ocuparan temporalmente el Reichstag para combatir a los políticos que, según el autor, violan la Ley Fundamental. El hacker responsable declaró al medio especializado International Cyber Digest que su motivación era exponer “la degeneración e hipocresía” y “la cantidad de mal uso financiero” del partido, y afirmó haber rechazado una oferta anónima de 100.000 euros para retirar los datos.

¿Ilegalización de la AfD?

La dirección del partido intenta minimizar la filtración. AfD ha reconocido el ataque informático a su proveedor de alojamiento, pero asegura que solo se copiaron “algunos pocos buzones” que llevaban años sin usarse y que los sistemas federales actuales no se han visto afectados. Un portavoz de Weidel ha asegurado que la líder no hará declaraciones sobre el asunto. El escándalo ha reavivado el debate sobre la ilegalización de la formación. Diputados del una facción del Partido Socialdemócrata (SPD) piden que la información filtrada sirva para impulsar un proceso de prohibición en el Tribunal Constitucional, aunque el canciller Friedrich Merz se opone por ahora. Queda por ver si la justicia alemana acepta los correos hackeados como prueba válida, un dilema que recuerda al fracaso de la ilegalización del partido neonazi NPD en 2003, cuando las pruebas fueron rechazadas por haber sido obtenidas por informantes de los servicios secretos federales.