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‘Der Spiegel’ filtra sin permiso declaraciones de Elif Eralp sobre un militante palestino: “Tenemos miedo de esta gente”

La candidata berlinesa de Die Linke escribió en unas notas enviadas por error que “no puede poner en peligro a su familia por Der Spiegel” al referirse a Ibrahim Ibrahim, que había acudido a la noche electoral del partido.

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Elif Eralp, candidata de Die Linke en Berlín, al lado de la congresista demócrata estadounidense Alexandra Ocasio-Cortez. Foto: @ElifEralpBerlin (X).
Elif Eralp, candidata de Die Linke en Berlín, al lado de la congresista demócrata estadounidense Alexandra Ocasio-Cortez. Foto: @ElifEralpBerlin (X).

La revista Der Spiegel publicó este viernes las notas privadas que Elif Eralp, candidata principal de Die Linke a la alcaldía de Berlín y la más votada de las elecciones, envió por error junto con las correcciones de una entrevista. En esas anotaciones, Eralp escribió que ella y su marido “temen a esta gente” refiriéndose a Ibrahim Ibrahim, simpatizante de Die Linke y aparentemente vinculado al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), y que por eso no quería confirmar su nombre en la entrevista. El editor jefe de la revista, Dirk Kurbjuweit, señala a Ibrahim como “defensor del ‘atentado terrorista’ contra Israel del 7 de octubre”.

Dirigiéndose a la redacción, Eralp escribió: “No puedo poner en peligro a mi familia y a mí misma por Der Spiegel”. La revista había enviado el texto a la portavoz de Eralp para que lo autorizara, una práctica periodística habitual en Alemania, y el documento devuelto incluía, además de las correcciones, un intercambio interno de la Eralp con su equipo sobre la entrevista.

Pacto de defensa del sionismo ente partidos de la izquierda berlinesa

Sin embargo, el “miedo” que citaba Eralp, que ha generado enfado en los entornos propalestinos de Berlín, no se explica solo por la publicación. El 8 de octubre, Die Linke, Bündnis 90/Die Grünen (Verdes) y la SPD de Berlín firmaron un acuerdo vinculante que condiciona el inicio formal de las negociaciones de coalición a una serie de compromisos sobre “antisemitismo”, protección de “la vida judía” y distanciarse de “la delincuencia organizada”, según el texto titulado “Acuerdo de Berlín para el inicio de las conversaciones exploratorias”.

El pacto establece que los miembros del Senado y los cargos electos y funcionarios de las tres formaciones “garantizan que la violencia y el terror no se glorifiquen ni se relativicen, que el derecho a existir de Israel no se ponga en duda y que cualquier forma de antisemitismo no tenga cabida”. Esto incluye rechazar “llamamientos generales de boicot y sanciones indiferenciadas contra Israel, instituciones o personas israelíes solo por su nacionalidad, origen o pertenencia, como la campaña BDS”. En materia de sanciones, cada fracción decide según sus reglamentos, hasta la expulsión, y a petición de al menos un portavoz parlamentario se convoca un panel de tres expertos de la sociedad civil berlinesa para valorar el caso. El acuerdo también propone reformar la Constitución de Berlín, inspirada en la de Brandeburgo, para incluir la protección frente a lo que denomina “antisemitismo”, igualando la crítica al sionismo con el racismo.

Der Spiegel se justifica: “La seguridad de Berlín está por encima de la seguridad de una alcaldesa gobernadora”

El editor Kurbjuweit, por su parte, justificó en un artículo por qué decidió publicar las notas que Eralp le pidió mantener en secreto. Afirmó que lo discutió “en profundidad” en la redacción, también con el departamento jurídico, y que él tomó la decisión personalmente. Citó como precedente el caso de Jeffrey Goldberg, editor de The Atlantic, invitado por error a un chat de altos cargos de seguridad del Gobierno de Trump en la primavera de 2025, que la revista estadounidense hizo público. Kurbjuweit escribió que “las preocupaciones de seguridad” de Eralp le parecen “tan impactantes como tristes”, y que ella ya está protegida por la Oficina de Investigación Criminal del Estado federado de Berlín (Landeskriminalamt). Y añadió: “En algunos papeles uno no puede dejarse intimidar, tiene que superar su miedo”. Y sostuvo: “El miedo da poder a quienes infunden miedo, en este caso poder sobre Berlín”. Para Kurbjuweit, “al final, la seguridad de Berlín está por encima de la seguridad de una alcaldesa gobernadora”.

Der Spiegel presenta a Ibrahim Ibrahim como un “simpatizante del terrorismo” y convierte el aparente miedo de Eralp en un asunto de Estado que toda la población debería saber, saltándose los códigos deontológicos. Sin embsrgo, el episodio retrata sobre todo a Die Linke y al clima político que se vive en Alemania, donde aumenta presión de las autoridades y los medios de comunicación para criminalizar la solidaridad con Palestina. Algunos movimientos y organizaciones de derechos humanos lo han considerado “una caza de brujas” contra las iniciativas propalestinas.

Ibrahim Ibrahim acudió a la noche electoral de Die Linke como cualquier otro asistente, pero su mera presencia se ha convertido en motivo de escrutinio. Kurbjuweit justifica saltarse la petición de la entrevistada insistiendo en que la ciudadanía, y también los posibles socios de coalición de Die Linke, “deben conocer esa información para poder evaluar con competencia los acontecimientos políticos”, y cita el principio de que “solo el ciudadano informado es un ciudadano con criterio”.

La reacción de sectores propalestinos

El medio alemán Bild informa de que la alianza de izquierda “Inter Bündnis Berlin” ha convocado protestas contra Eralp y la dirección de Die Linke antes del congreso del partido en Berlín. Este colectivo acusa a la cúpula de cometer “traición a los votantes” por “no defender consecuentemente la solidaridad con Palestina y la socialización de la vivienda”, en referencia al pacto firmado con SPD y Los Verdes. En el entorno de esa alianza se encuentra precisamente Ibrahim Ibrahim, al que el Vereinigtes Palästinensisches Nationalkomitee (VPNK) apoya como “camarada” en su convocatoria de protesta.

Las críticas también llegan desde dentro de Die Linke. Algunos militantes de la formación declaran ante la agencia AFP que “Die Linke debe mantenerse firme en las posiciones por las que fue elegida. Los votantes del partido votaron por solidaridad con Palestina”, y defienden que la formación se mantenga en la oposición antes que aceptar las condiciones de sus socios de coalición. En la misma línea, Jorinde Schulz, portavoz de Die Linke en el distrito berlinés de Neukölln, rechazó las acusaciones de antisemitismo contra el partido: “Prácticamente toda expresión de duelo, toda protesta y todo acto de desobediencia civil se etiqueta como antisemita. Es simplemente profundamente inhumano”, declaró a BGNES.

El propio Ibrahim Ibrahim ha negado las acusaciones que se vierten sobre él. A través de sus abogados, el militante palestino afirmó este mes que no es miembro de Die Linke. La filtración de Der Spiegel, que el diario taz califica de “Grenzüberschreitung” (intromisión) periodística, ha servido así para que el debate público vuelva a girar en torno a la sospecha sobre la solidaridad con Palestina, mientras la candidata de Die Linke intenta sostener su campaña hacia la alcaldía de Berlín con contradicciones internas y un pacto que sus socios le exigieron para poder gobernar en las instituciones.