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Francia despliega 70.000 policías y unidades de blindados para la huelga del 5N

El ministerio del Interior mantiene restricciones al derecho de manifestación y prepara un macrodispositivo que “criminaliza la protesta”, según los sindicatos.

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Foto: @PoliceNationale (X).
Foto: @PoliceNationale (X).

El ministro del Interior del Gobierno francés, Laurent Nuñez, anunció este 4 de noviembre que su Ejecutivo desplegará 70.000 policías y gendarmes este jueves 5 de noviembre, durante la jornada de huelga general y manifestaciones convocada por los principales sindicatos en favor de subir los salarios y proteger el empleo. La cita llega en mitad de una ola movilizatoria por el encarecimiento del coste de vida, la crisis de la educación pública y la varias semanas de movilizaciones juveniles.

El dispositivo es idéntico al del 31 de octubre y similar al del 24, y se esperan entre 500.000 y 700.000 manifestantes en todo el Estado, según las estimaciones recogidas por BFMTV. Se prevén 220 acciones de distinto tipo en la vía pública, muchas de ellas convocadas ante las prefecturas que imponen restricciones al derecho de manifestación. El operativo incluirá unidades especializadas como el RAID (unidad de intervención de alto riesgo de la Policía Nacional), el GIGN (“antiterrorista” de la Gendarmería) y la BRI (unidad de investigación e intervención contra el “crimen organizado” de la Policía Nacional), brigadas caninas y montadas, drones, helicópteros, cañones de agua y vehículos blindados Centauro.

Nuñez enumeró “tres riesgos principales”. El primero sería lo que él denomina los “black blocs y grupos de ultraizquierda”. “Los servicios de inteligencia han detectado que hay movimientos de ultraizquierda que buscan participar en las manifestaciones sindicales para hacerlas degenerar con grupos violentos para atacar comercios”, dijo Nuñez en declaraciones recogidas por Le Monde. El segundo serían, según él, los “cortèges sauvages” o “marchas salvajes”, es decir, concentraciones y manifestaciones no autorizadas que podrían dirigirse hacia edificios públicos. El tercero serían los “saqueos y daños a comercios y edificios públicos”, una posibilidad que el ministro relaciona con los episodios de disturbios de los días 17, 24 y 31 de octubre. El titular de Interior afirmó que las redes sociales han difundido “llamamientos a la insurrección y a la violencia urbana”, según EFE. “Si hubiera voluntades de cometer exacciones, la respuesta será de una extrema firmeza. No toleraremos desbordamientos y habrá detenciones”, añadió, según L'Indépendant. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, afirmó que el Ejecutivo está “extremadamente vigilante” porque no quiere repetir lo ocurrido el 17 de octubre, cuando la Policía se vio desbordada y causaron pérdidas materiales en unos 3.000 comercios.

Desde entonces, el Gobierno ha mantenido un dispositivo policial excepcional en todas las jornadas de protesta. El 31 de octubre, además, prohibió manifestaciones en los centros de las grandes ciudades, cerró más de 40 estaciones de metro en París y estableció toques de queda para menores no acompañados en algunas zonas. Para el jueves, el Ministerio del Interior ha ordenado a las prefecturas evitar que las marchas pasen por centros urbanos o lugares sensibles, realizar controles en estaciones de tren, grandes vías y accesos a las ciudades para “detectar y confiscar armas, equipos de protección o artefactos pirotécnicos”, elevar la plantilla policial al 75% y autorizar intervenciones sistemáticas.

Las organizaciones sindicales critican que el Gobierno haya trasladado las marchas fuera de los centros urbanos porque consideran que la medida restringe el derecho de manifestación y busca desmovilizar la protesta. El riesgo principal, según el Gobierno “no es la marcha sindical en sí, sino los actos violentos en los márgenes y durante la noche”, por lo quew amenaza con endurecer aún más las medidas de excepción si se repiten saqueos o enfrentamientos de alta intensidad.