Las bolsas del mundo han abierto este lunes con cierto alivio tras la amenaza de interrupciones en el suministro del Golfo de México debido a la tormenta Rafael. No obstante, siguen atentos a otros factores de riesgo, como los impactos de la política económica global.

El plan de estímulo de China, por ejemplo, anunciado el 8 de noviembre, no ha cumplido las expectativas de crecimiento de los inversores, dejándolos preocupados por una demanda de petróleo más modesta de lo esperado; señal de que los productores chinos juegan con cautela. De hecho, los analistas de ANZ señalaron en The Wall Street Journal que los temores sobre los efectos de los aranceles prometidos por Trump a China “podrían afectar el crecimiento económico chino” y, en consecuencia, reducir la demanda de crudo. Asimismo, se mantiene la expectativa de que un regreso de Trump a la presidencia de EEUU podría incrementar la producción de petróleo, aunque este efecto se percibe más a largo plazo y dependería de la viabilidad económica del sector.

La incertidumbre sobre el futuro económico global sigue presionando los precios del crudo, mientras el los mercados se preparan para las próximas reuniones clave en China y evalúan las posibles políticas energéticas de EEUU bajo la administración de Trump. Los analistas indican que, a pesar de la recuperación de la producción en el Golfo de México y la moderada respuesta de China, los precios seguirán influenciados por factores geopolíticos y económicos de largo alcance.