Destituyen al Primer Ministro de Haití en mitad de una crisis política
El Consejo Presidencial cesa a Garry Conille por una pugna de poder, mientras grupos armados anuncian nuevos enfrentamientos.
El Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT) destituyó al primer ministro Garry Conille este domingo, y el empresario y excandidato del Senado Alix Didier Fils-Aime ocupará su lugar. El ejecutivo haitiano ha estado sumido en luchas intestinas por el poder durante varias semanas. Conille acusó a su rival de “abuso de poder” y afirmó que el CPT "ha excedido su autoridad al no tener facultades constitucionales para el cese del Primer Ministro". De todas formas, el Consejo ha designado a Fils-Aime como sucesor de Conille, tal y como ha informado Le Moniteur este lunes.
Al parecer, la crisis política ha estallado porque el primer ministro se negaba a renovar las carteras ministeriales, como pedía el Consejo. Además, según indican fuentes locales, miembros del CPT podrían enfrentar acusaciones de corrupción, profundizando las desconfianza entre diferentes cargos. Tras la destitución y sucesiva toma de posesión por parte de Fils-Aime, se espera que presente su nuevo gabinete este martes.
Pero la tensión en Haití va mucho más allá de los pasillos del edificio presidencial. La destitución no le ha gustado a la coalición armada Vivre Ensemble, liderada por un expolicía llamado Jimmy Cherizier. En un mensaje difundido este domingo, Cherizier anunció "días de terror" en la isla: pidió a la población que evite salir a las calles, anunció que las bandas “volverán a la carga” y que estos grupos armados asumirán el control en las calles. Además, los grupos armados han advertido sobre el cierre de carreteras principales a partir de este lunes, por lo que se tornará prácticamente imposible moverse hacia la capital, Puerto Príncipe.
La situación en Haití sigue siendo inestable, a pesar de la reciente misión de la ONU. Según datos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, solo entre julio y septiembre, al menos 1.223 personas han muerto y 522 han resultado heridas en enfrentamientos y ataques armados. Además de la ONU, varios países intervienen de forma directa o indirecta en el país: Estados Unidos está preparando un envío de armas para el gobierno local por el valor de 60 millones de dólares, El Salvador acordó mandar soldados sobre el terreno y Surinam lo está planeando, según ha informado el portal Descifrando la Guerra.