Cautela en las negociaciones entre EEUU e Irán
A pesar del optimismo de los mediadores por los "progresos logrados", ambas partes descartan una resolución inmediata del conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instruido formalmente a su equipo de negociadores para que no se apresuren a cerrar un acuerdo con Irán, enfriando las especulaciones internacionales sobre un anuncio inminente. A través de una publicación realizada este domingo en su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que las conversaciones bilaterales se están desarrollando "de manera ordenada y constructiva", pero subrayó que ambas partes deben "tomarse el tiempo necesario para asegurar un resultado correcto y sin errores", asegurando que "el tiempo está del lado de Washington". Esta declaración matiza las expectativas generadas el pasado sábado, cuando el propio Trump declaró que "el pacto ya estaba ampliamente negociado", lo que había sugerido una resolución inmediata del conflicto.
Según informes publicados por medios como Reuters, el borrador del acuerdo que se encuentra actualmente sobre la mesa incluiría una prórroga de 60 días al alto el fuego vigente, la reapertura del Estrecho de Ormuz y el establecimiento de un marco para futuras negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán. En este sentido, Trump reiteró la postura histórica de Washington y sus aliados occidentales, incluyendo a Israel, al advertir que el gobierno iraní "debe comprender que no se le permitirá desarrollar armamento nuclear".
La postura de cautela de la Casa Blanca coincide con los reportes de medios estatales de Irán como Fars, los cuales indican que todavía existen "uno o dos puntos críticos de desacuerdo que impiden el consenso final". El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, confirmó que se han registrado "avances significativos" hacia la finalización de un memorando de entendimiento destinado a facilitar nuevas conversaciones, aunque aclaró que esto "no garantiza un acuerdo automático sobre los temas clave". No obstante, el optimismo respecto a un desenlace positivo fue respaldado por el viceprimer ministro de Pakistán, Ishaq Dar, quien ejerce como mediador en los encuentros y aseguró que las recientes negociaciones ofrecen "bases sólidas para creer que una resolución está al alcance".
Malestar entre los halcones republicanos: "Todo ha sido en vano"
Según informa Al Jazeera, el nerviosismo y la indignación se han apoderado de los halcones más antiiraníes del Partido Republicano y sus homólogos israelíes. Estos sectores observan con frustración cómo la agresión contra Irán ha dejado un escenario muy alejado de los objetivos iniciales.
El malestar de este ala radical se ha intensificado estos últimos días al evaluar los términos del nuevo pacto que se está negociando en Pakistán. De acuerdo con las informaciones de Al Jazeera, la reapertura del Estrecho de Ormuz, abierto antes de la agresión, se producirá ahora bajo una supervisión mucho más estricta de la Guardia Revolucionaria, lo que dibuja un panorama estratégico bastante peor que el que se registraba en el mes de febrero. De igual manera, los críticos lamentan profundamente que el dossier nuclear se haya postergado para más adelante, abriendo la puerta a que Irán recupere el acceso a miles de millones de dólares que llevaban años congelados en el extranjero, así como la posible congelación del frente en el Líbano contra Hezbollah, punto que preocupa especialmente a figuras cercanas a Netanyahu.
Esta sensación de desconcierto y decepción en Washington ha quedado retratada en la postura de figuras como el senador republicano Roger Wicker, quien calificó el rumoreado cese al fuego de 60 días como "un absoluto desastre", sentenciando que "todo lo conseguido mediante la Operación Furia Épica habrá sido en vano". Para los halcones, la realidad actual confirma el giro de los hechos, ya que, tras resistir el brutal despliegue estadounidense, las autoridades políticas y militares iraníes operan con una confianza renovada, utilizando su posición de fuerza en el Estrecho de Ormuz para exigir primero un alivio económico sustancial antes de acceder a sentarse a discutir el futuro de su programa nuclear.
Últimos acontecimientos
La crisis en el Golfo Pérsico ha registrado una severa escalada de tensión durante las últimas tres semanas de mayo tras la formalización por parte de Teherán de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un nuevo organismo estatal creado con el objetivo de centralizar y regular el cobro de peajes obligatorios a los buques comerciales que transitan por el estratégico Estrecho de Ormuz. Según informes de agencias de seguridad marítima con sede en la región, esta medida de presión institucional por parte del Gobierno iraní responde directamente a las denuncias de sus mandos militares sobre recientes asaltos e interceptaciones de buques de carga de bandera iraní por parte de fuerzas navales de Estados Unidos en aguas internacionales del Golfo de Omán, acciones que el Pentágono ha confirmado. Estos incidentes armados en alta mar y la imposición unilateral de tarifas aduaneras en la principal arteria petrolera global han puesto en riesgo la viabilidad del frágil alto el fuego pactado el mes pasado.