La comisión especial de seguridad minera, constituida tras el accidente ocurrido el 31 de marzo en la mina de Zarréu (Asturies), continúa analizando los “detalles técnicos” de la explosión que causó la muerte de cinco trabajadores y dejó a otros cuatro heridos.

Así lo ha confirmado este lunes el portavoz del Gobierno del Principado, Guillermo Peláez, en rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, según recoge elDiario.es. El organismo actúa en el seno de la Comisión Regional de Seguridad Minera y busca determinar las causas de la tragedia.

Paralelamente, la Inspección General del Principado ha iniciado una revisión del Servicio de Minas con “absoluta independencia”, ha asegurado Peláez. El Ejecutivo autonómico ha evitado avanzar hipótesis oficiales mientras se espera el informe técnico, pero la investigación abierta sí ha revelado que la empresa Blue Solving operaba en el pozo con dos licencias: una para retirar materiales y otra para explorar nuevos yacimientos, no para la extracción activa de carbón, actividad que podría estar desarrollando en el momento de la explosión.

Según la información publicada por elDiario.es Asturias, la causa probable del accidente fue la acumulación de gas grisú en una de las galerías. Las víctimas mortales fueron Jorge Carro, Rubén Souto Robla, Amadeo Bernabé, Iván Radio y David Álvarez, todos vecinos de las comarcas leonesas de Laciana y El Bierzo, con edades comprendidas entre los 32 y los 54 años.

La posible actividad ilegal de la empresa, sumada a la falta de controles previos por parte de la administración, ha reavivado el debate sobre las condiciones de seguridad en las explotaciones mineras activas o en desmantelamiento.