Javier Izquierdo, secretario de Estudios y Programas en la Ejecutiva Federal del PSOE y senador por Valladolid, ha presentado este jueves su renuncia a todos sus cargos en el partido, en un momento de máxima tensión por las denuncias de acoso sexual y comportamientos machistas que azotan a las filas del partido. En un breve mensaje publicado en la red social X, Izquierdo ha alegado motivos "profesionales y personales" sin aludir a las acusaciones que, según fuentes internas, han precipitado su salida. Esta dimisión se produce apenas horas después de que eldiario.es revelara un nuevo escrito registrado en el canal antiacoso de Ferraz dirigido contra él, el cuarto caso en menos de dos semanas que pone en evidencia una crisis interna en el principal partido del Gobierno.

La renuncia de Izquierdo, que también incluye la entrega de su acta de senador y la salida de los grupos de WhatsApp internos del PSOE, se enmarca en una serie de escándalos que han forzado salidas similares. Previamente, Francisco Salazar, exasesor de Moncloa y hombre de confianza de Pedro Sánchez, fue cesado por denuncias de acoso; Antonio Navarro, secretario general del PSOE en Torremolinos, suspendido de militancia; y José Tomé, presidente de la Diputación de Lugo, quien dimitió de su cargo y abandonó el partido.

Fuentes del PSOE consultadas por medios como Público e infoLibre indican que las acusaciones contra Izquierdo circulaban en privado desde hace días, y su decisión busca evitar un mayor daño a la imagen del partido, aunque no se ha confirmado formalmente una denuncia en su contra.

La dirección federal del PSOE ha optado por el silencio inicial ante esta nueva dimisión, pero ha anunciado medidas para este viernes. La secretaria de Organización, Rebeca Torró, comparecerá a las 11:30 horas en la sede de Ferraz para "detallar las conclusiones de la investigación" sobre el caso Salazar, y junto a la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, ha convocado una reunión presencial con todas las responsables de este área. Militantes y fuentes internas expresan un "desconcierto" por la acumulación de casos, que revelan fallos en el protocolo antiacoso del partido, criticado por su lentitud y opacidad, según reportes de El País.