La Policía Nacional española ha arrestado a 16 trabajadores de empresas auxiliares que operan en el complejo petroquímico industrial de Puertollano (Ciudad Real, Castilla La Mancha) por su presunta implicación en acciones sindicales combativas durante la huelga del metal de los pasados 3 y 4 de noviembre. Según han confirmado fuentes policiales a Europa Press, los arrestados fueron trasladados a la Comisaría de Puertollano y la investigación continúa abierta, a la espera de que se amplíe la información oficial.

La Policía detuvo a los trabajadores entre el martes y el miércoles de esta semana, en algunos casos mientras los trabajadores se encontraban desempeñando su labor dentro de las instalaciones de Repsol y Fertiberia. Durante aquellas jornadas de lucha se registraron diversos incidentes en los piquetes a la entrada del complejo petroquímico.

Detenciones en el trabajo

CCOO ha calificado de “desproporcionadas” las actuaciones policiales y ha denunciado que algunos de los detenidos fueron sacados de sus centros de trabajo y esposados en las inmediaciones, lo que habría generado “una alarma innecesaria” y podría suponer “una clara vulneración” de sus derechos. En un comunicado, el sindicato afirma que le consta que a varias de estas personas se les ha retirado el acceso al complejo petroquímico y han sido reubicadas por sus empresas en otros centros de trabajo.

Sin embargo, CCOO ofrece un discurso que podría legitimar la represión contra los obreros más combativos y decididos, afirmado que “se desmarca de cualquier tipo de acción violenta” y sostiene que durante la huelga actuó como “garante de que se desarrollara de forma pacífica”, defendiendo el derecho a la huelga “desde el respeto y la convivencia democrática”.

Por lo demás, sindicato advierte de que “la huelga no es un delito” y denuncia intentos de desprestigiar o criminalizar la movilización laboral, mientras reivindica que la acción colectiva permitió alcanzar el convenio del metal de Ciudad Real.