El Pentágono admite ante el Congreso que no había pruebas de que Irán planease atacar primero a EE.UU.
Funcionarios de Defensa reconocieron la falta de inteligencia sobre un inminente ataque iraní, contradiciendo la justificación pública de la ofensiva como "preventiva".
Altos funcionarios del Pentágono reconocieron este domingo en reuniones a puerta cerrada con miembros del Congreso que no existía inteligencia que indicara que la República Islámica de Irán planeara atacar primero a las fuerzas estadounidenses, según confirmaron a la agencia Reuters dos fuentes familiarizadas con las sesiones. Las declaraciones contradicen la justificación pública esgrimida por la administración Trump para lanzar la ofensiva contra Irán. Horas antes del inicio de los bombardeos, altos cargos habían asegurado ante la prensa que el presidente Donald Trump decidió atacar "en parte por indicios de que los iraníes podrían golpear a las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio", "quizá de forma preventiva".
El reconocimiento del Pentágono socava el "argumento" central utilizado por la Casa Blanca para justificar la operación "Furia Épica", que ya ha causado más de 740 víctimas civiles en Irán y ha desencadenado una escalada bélica que se propaga como una mancha de aceite por todo Oriente Medio. A pesar de las afirmaciones de Trump sobre la "inminencia de una amenaza iraní", las fuentes internas desmienten esta tesis, asegurando que las afirmaciones presidenciales sobre la supuesta capacidad de Teherán para atacar territorio estadounidense "parecían exageradas". La revelación se produce mientras se confirmaba la muerte de tres soldados estadounidenses y el estado crítico de otros en los ataques de represalia iraníes, según confirmó el Mando Central estadounidense.
Solo el 27% de los estadounidenses aprueba los ataques
Los demócratas han cargado contra la administración Trump por lo que califican como una "guerra de elección" sin justificación sólida. Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada este domingo revelaba que solo el 27% de los estadounidenses aprueba los ataques, frente al 43% que los desaprueba. Entre los republicanos, el apoyo alcanza el 55%, aunque un 42% de ellos se mostraría menos partidario de la operación si implicara bajas estadounidenses, un umbral que ya se ha cruzado. Mientras Trump insiste en que la ofensiva busca "evitar que Irán obtenga armas nucleares" y pide a los iraníes que "derroquen a su gobierno", las revelaciones sobre la falta de amenaza inminente alimentan las críticas de quienes denuncian otra guerra basada en premisas falsas.