El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha intensificado la presión diplomática y militar sobre Teherán al declarar que la firma de un acuerdo es "muy posible" tras haber mantenido "muy buenas conversaciones" en las últimas 24 horas. Según informan fuentes de Washington recogidas por Al Jazeera, la administración Trump ha puesto sobre la mesa un marco de 14 puntos, tramitado a través de mediadores pakistaníes, que exige a Irán "el cese total del enriquecimiento de uranio y la entrega de sus reservas actuales". Pese al optimismo de la Casa Blanca, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ha precisado que la propuesta sigue "bajo revisión" y que Teherán no cederá en sus líneas rojas, que incluyen la soberanía sobre el Estrecho de Ormuz y el derecho al enriquecimiento nuclear.

En el plano militar, la "tregua" mediada por Estados Unidos entre Israel y el Líbano el pasado 16 de abril se desmorona. El ejército israelí ha bombardeado un edificio residencial en Haret Hreik, en el sur de Beirut, en el primer ataque contra el corazón de la capital libanesa desde el inicio del teórico cese de hostilidades. Por su parte, la milicia Hezbollah ha reivindicado 17 ataques contra las tropas de ocupación israelíes en territorio libanés, denunciando las continuas violaciones del acuerdo por parte de los sionistas. En el sur del país, se han difundido nuevas imágenes de soldados israelíes profanando símbolos religiosos en la localidad de Debel, un hecho que el medio The Times of Israel vincula a una serie de actos documentados de saqueo y destrucción de propiedad por parte de las tropas.

Mientras tanto, la asfixia económica de EEUU sobre la región continúa con el bloqueo naval estadounidense en el Golfo de Omán, donde aviones de guerra de EEUU han atacado y deshabilitado el timón de un petrolero con bandera iraní que intentaba romper el cerco. Esta interrupción del flujo comercial en el Estrecho de Ormuz está provocando pérdidas de unos 60 millones de dólares semanales a gigantes del transporte como la compañía alemana Hapag-Lloyd por el aumento de costes en seguros y combustible. Ante esta situación, el presidente de la Cámara de Comercio de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha ironizado sobre la ineficacia de las maniobras militares de Washington, calificándolas en sus redes sociales como "Operación Trust Me Bro" (Operación créeme, hermano).

Las consecuencias materiales de la agresión de EEUU e Israel sobre Irán se extienden ya al sudeste asiático, donde los líderes de la ASEAN se reúnen en Filipinas bajo la sombra de una crisis energética que asola la seguridad alimentaria de 700 millones de personas en la región. Mientras el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha subido hasta los 95,88 dólares por barril por la inestabilidad en las rutas de suministro, Trump ha advertido de que, si la diplomacia falla, los bombardeos contra Irán "se reanudarán con mucha mayor intensidad". Por el momento, el mandatario estadounidense confía en que el régimen de "máxima presión obligue a Irán a capitular" antes de que concluya su próxima visita oficial a China.