La OTAN ficha a guionistas y directores de cine para producir propaganda bélica
La alianza militar estrecha vínculos con la industria audiovisual europea y estadounidense con reuniones a puerta cerrada para influir en el relato público sobre la "seguridad" y el gasto militar.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) mantiene encuentros privados con guionistas, directores y productores de cine y televisión en Europa y Estados Unidos para introducir sus intereses estratégicos en la ficción audiovisual. Según revela una investigación de The Guardian, la alianza ya ha celebrado al menos tres de estas sesiones en Los Ángeles, Bruselas y París, y tiene programada una cuarta en Londres para el próximo mes de junio. En este último encuentro participarán miembros del Sindicato de Guionistas de Gran Bretaña (WGGB), lo que ha provocado denuncias por parte de profesionales del sector que señalan estas maniobras como un intento directo de generar propaganda para el bloque militar.
El funcionamiento de estas reuniones se rige bajo la "norma de Chatham House", un mecanismo que permite a los asistentes utilizar la información recibida pero les prohíbe revelar la identidad de los ponentes, garantizando la opacidad de los altos cargos militares. Entre los asistentes previstos se encuentra James Appathurai, secretario general adjunto de la OTAN para nuevas tecnologías y ciberseguridad. Según correos internos del sindicato WGGB a los que ha tenido acceso The Guardian, estas conversaciones ya han servido de "inspiración" para el desarrollo de al menos tres proyectos cinematográficos "independientes" que se encuentran actualmente en fase de producción.
Alan O’Gorman, guionista galardonado en los premios IFTA 2026, ha calificado la iniciativa de "indignante" y ha denunciado que la OTAN busca "difundir sus mensajes a través del cine y la televisión" en medio de la creciente presión mediática para aumentar el gasto militar. O’Gorman critica que se presente como una oportunidad positiva lo que serviría como una instrumentalización del arte para apoyar la guerra de las potencias occidentales. Por su parte, el guionista y productor Faisal A. Qureshi advierte del riesgo de que los creativos se dejen "seducir" por el acceso a información privilegiada y terminen aceptando que "los abusos de los derechos humanos son aceptables cuando se hacen por un bien mayor".
Produciones "independientes" y "librepensadores"
Esta estrategia de integración del imperialismo en la cultura de masas coincide con las recomendaciones del think tank Centre for European Reform, que recientemente instó a los gobiernos a "colaborar con líderes culturales" para "construir el apoyo público hacia un mayor gasto en defensa". No es una práctica nueva: The Guardian recuerda que en 2024 la OTAN ya invitó a su sede en Bruselas a guionistas de series de gran éxito como Friends o Law & Order para que se entrevistaran con el entonces secretario general, Jens Stoltenberg. La organización justifica estas sesiones alegando que responden al "interés de la industria por saber qué es la OTAN y cómo funciona".
Desde el sindicato WGGB se defienden argumentando que "solo trasladan invitaciones de terceros" y que sus miembros son "librepensadores", "sin que ello suponga un respaldo oficial a la alianza". Sin embargo, la realidad concreta y los objetivos de estos encuentros apuntan a una transferencia de consignas políticas desde los aparatos represivos del Estado y las estructuras militares hacia el consumo de ocio masivo. El objetivo final, según admiten los propios organizadores de los eventos citados por la fuente, es que el mensaje de la alianza "encuentre su camino en una historia futura", normalizando así la presencia, el gasto y las "intervenciones" de la OTAN en el imaginario colectivo.