Lituania y Polonia piden acoger las tropas estadounidenses retiradas de Alemania
Los gobiernos de ambos países aseguran que estarían dispuestos a acoger a los 5.000 militares estadounidenses desplazados.
Los presidentes de Lituania, Gitanas Nauseda, y de Polonia, Karol Nawrocki, han ofrecido formalmente sus infraestructuras para albergar el contingente de tropas adicionales que la Administración Trump ha decidido retirar de Alemania. El anuncio de Washington de replegar a 5.000 militares destinados en suelo alemán ha desatado una carrera entre los gobiernos de los países limítrofes con Rusia para captar estas tropas. Según informó la agencia Europa Press, el Pentágono confirmó que esta "retirada progresiva" se ejecutará en un plazo de entre seis y doce meses, lo que supone un nuevo hito en la reconfiguración de las fuerzas aliadas dentro de la OTAN.
Gitanas Nauseda, presidente lituano, expresó durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo polaco que en Lituania están "preparados para recibir a tantos aliados como podamos". Actualmente, el país alberga a 1.000 soldados estadounidenses, pero el gobierno lituano busca aumentar esta cifra para consolidar lo que Nauseda denomina como "baluartes que garantizan la seguridad". El mandatario instó a los países europeos a hacer "todo lo posible para garantizar que Estados Unidos no le dé la espalda a Europa", asumiendo el papel de receptor de las fuerzas que el ejecutivo estadounidense utiliza como mecanismo de presión geopolítica.
Por su parte, el presidente polaco Karol Nawrocki ratificó que Polonia dispone de la "infraestructura necesaria" para absorber este despliegue adicional. Nawrocki afirmó que, tanto para Polonia como para los países bálticos, "lo más conveniente es desplegar aquí al mayor número posible de soldados estadounidenses". Esta disposición de los gobiernos polaco y lituano busca rentabilizar los episodios de tensión diplomática escenificada entre Trump y el canciller alemán, Friedrich Merz, convirtiendo sus respectivos territorios en emplazamientos estratégicos para la maquinaria de guerra estadounidense a cambio de fortalecer su posición dentro del bloque militar.
La decisión de la Administración Trump de reducir su presencia en Alemania, su principal bastión histórico en Europa, responde a la indignación de la Casa Blanca tras las declaraciones del canciller Merz, quien apuntó que Irán había "humillado" a Estados Unidos en sus negociaciones. Este conflicto diplomático ha sido utilizado por Trump para amenazar con el desmantelamiento de bases en territorio alemán y trasladar tropas hacia países con gobiernos aún más subordinados, aunque la decisión de ir retirando tropas de Europa viene de antes. Mientras tanto, el Pentágono sigue gestionando el movimiento de estas fuerzas hacia la frontera oriental, profundizando la militarización de la región.