Amancio Ortega se consolida como el mayor magnate inmobiliario del mundo tras el beneficio récord de Inditex
El gran oligarca acumula 21.200 millones en ladrillo después de transferir sus ganancias en el gigante textil hacia el sector inmobiliario.
El capital acumulado por Amancio Ortega a través de la explotación de la fuerza de trabajo en Inditex continúa su proceso de expansión hacia activos físicos y financieros. Según datos publicados por Forbes y registros mercantiles analizados por El País, el empresario controla ya una cartera inmobiliaria valorada en 21.200 millones de euros. Esta fortuna en "ladrillo" se administra mediante sociedades como Pontegadea, que solo en el ejercicio de 2025 destinó 1.875 millones de euros a la compra de nueve propiedades adicionales, consolidando un patrimonio que supera al de las mayores inmobiliarias del Estado español, como Merlin Properties o Colonial.
Esta acumulación de inmuebles se alimenta directamente de los dividendos que Ortega extrae de Inditex, empresa de la que posee el 60% de las acciones. Para el presente ejercicio de 2026, el empresario cobrará más de 3.200 millones de euros solo en concepto de beneficios, una cifra que supone un récord personal y que emana de los resultados de la compañía textil. Según informaba Europa Press, Inditex cerró el ejercicio fiscal 2025 con un beneficio neto de 6.220 millones de euros, un 6% más que el año anterior, tras alcanzar unas ventas de 39.864 millones de euros.
La estrategia del empresario se centra adquirir los denominados "activos trofeo", inmuebles situados en las zonas de mayor precio de grandes ciudades que garantizan rentas estables y protegen su fortuna. En Madrid, Ortega es dueño de la Torre Picasso y la Torre Moeve, mientras que a nivel internacional ha adquirido la sede de Amazon en Vancouver por 680 millones de euros o el edificio The Post en Londres por 700 millones. Recientemente, el empresario ha diversificado su patrimonio hacia el mercado logístico y de viviendas de alquiler de lujo, posicionándose como rentista de grandes multinacionales y rentas altas en Estados Unidos y Europa.
Más allá del sector inmobiliario, la dirección de Pontegadea ha intensificado la transferencia de capital hacia sectores estratégicos de servicios básicos y energía. El accionista mayoritario de Inditex posee actualmente un 5% de Enagás, un 5% de Redeia y un 13,7% del operador energético portugués REN, además de participaciones en parques eólicos de Repsol y en la firma de cable submarino Telxius. En 2026, sus movimientos se han dirigido también a infraestructuras portuarias con la entrada en el grupo australiano Qube, tras haber comprado previamente el 49% de la británica PD Ports. Estas operaciones apuntan a un gran monopolio internacional, donde un capitalista controla acciones, bienes y rentas de múltiples sectores estratégicos de las economías de diferentes países.
Mientras la propiedad se concentra en manos de Ortega, los datos de Inditex indican una política de "optimización" que ha supuesto la reducción del número de tiendas en un 6% durante los últimos tres años, a pesar de que el espacio neto de venta aumentó un 5,3% en 2025. El consejero delegado de la compañía, Óscar García Maceiras, explicado estos resultados a la "capacidad de los equipos", mientras el grupo ha logrado situar su caja neta cerca de los 11.000 millones de euros tras un control estricto de costes laborales.