Los desalojos masivos y el acoso contra las personas sin hogar no descansan en Euskal Herria, independientemente del partido político que esté en el gobierno municipal. Ayer llegaron noticias duras desde Iruñea (Nafarroa): el Ayuntamiento de Iruñea (EH Bildu) ha desalojado a unas 140 personas que vivían en un antiguo convento de Aranzadi, mediante una operación policial. Varios colectivos, entre ellos Negu Gorriak y el Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria, han explicado que el convento es el hogar de muchas personas sin hogar, en su mayoría jóvenes de origen magrebí que no tienen a dónde ir. Los han echaron del edificio durante la mañana sin previo aviso y sin garantizar una alternativa de vivienda real a los afectados.

"Algunas de las personas afectadas nos han confirmado que lo único que les han puesto sobre la mesa es un billete de autobús para salir de Iruñea", han informado los miembros de la dinámica Negu Gorriak. Y no solo eso: para acceder a esas supuestas "alternativas", los servicios sociales les han impuesto como condición la confiscación de sus pasaportes. Durante el desalojo, además, los policías municipales no les han dejado entrar al convento, impidiéndoles recoger sus pertenencias. Entre esos bienes se encuentran documentos necesarios para poder regularizar su situación administrativa, entre otros. La policía municipal también ha detenido a varias personas de manera arbitraria, como han denunciado varios colectivos. Por ahora no está clara la situación de los detenidos.

Como forma de protesta, algunos de los jóvenes desalojados se autolesionaron. Al mediodía, algunas de las personas afectadas se acercaron a la Plaza del Ayuntamiento con intención de protestar, y también acudieron a las oficinas municipales de la calle Zapatería del Casco Viejo para presentar sus quejas. Negu Gorriak destacó que el desalojo de ayer no era casualidad, ya que para el 18 de abril había sido convocado un gran auzolan (trabajo comunitario) en el propio Aranzadi, con el apoyo de numerosos colectivos sociales: el objetivo era acondicionar, adecentar y limpiar el espacio. "El Ayuntamiento ha actuado con premeditación y estando al tanto de ello para impedir que se llevara a cabo esa acción de solidaridad comunitaria", han denunciado desde Negu Gorriak.

Una vez más, el Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria ha advertido sobre la grave situación de cientos de personas en situación de calle en Iruñerria. Solo en el entorno de Aranzadi, la Policía ha identificado a unas 215 personas en el último año, y además del antiguo convento, muchas personas sin hogar viven en otros edificios y en asentamientos construidos con tiendas de campaña. En 2024, el sindicato tuvo constancia de unas 250 personas en situación de calle en Iruñerria.