Millonarios en China
El país asiático duplica su número de millonarios en una década y lidera la cifra mundial de milmillonarios con 1.110 fortunas, superando a EEUU en este aspecto.
Según el último UBS Global Wealth Report, la República Popular China cuenta actualmente con 6,3 millones de personas con un patrimonio superior al millón de dólares, lo que lo sitúa como la segunda potencia mundial en concentración de fortunas, solo por detrás de los 24 millones de EEUU. Sin embargo, los datos de UBS y Statista confirman una notable desaceleración: el crecimiento de nuevos millonarios fue de un 2,3% anual en el último ejercicio, una cifra muy alejada de la expansión vertiginosa experimentada entre 2013 y 2020, cuando la riqueza de las capas altas creció un 92%.
Este frenazo en la acumulación de riqueza privada responde a problemas estructurales que golpean la reproducción del capital en el gigante asiático. Fuentes como NBC Boston y Henley & Partners señalan que la crisis del sector inmobiliario, el aumento del desempleo juvenil y la debilidad del consumo interno han actuado como contratendencias al proceso de acumulación capitalista de la década pasada. Mientras que en 2021 China sumó más de un millón de nuevos millonarios en un solo año tras el impulso post-pandemia, las proyecciones que estimaban alcanzar los 12 millones para 2026 han quedado descartadas por el actual enfriamiento económico.
Líder mundial en milmillonarios
A pesar de la moderación en el segmento de los "millonarios de a pie", la cima de la pirámide muestra una dinámica de sobreacumulación resistente. El informe Hurun Report destaca que China lidera mundialmente el número de milmillonarios (patrimonios superiores a los 1.000 millones de dólares) con 1.110 personas en 2026, superando a los aproximadamente 1.000 registrados en EEUU. Este auge de la ultra-riqueza se concentra en un lapso temporal que parte desde 1978, y en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los vehículos eléctricos y las energías de nueva generación, donde la innovación tecnológica permite sostener ganancias elevadas frente al estancamiento de sectores tradicionales.
Desaceleración
La distribución de la riqueza en China refleja una brecha creciente: mientras el país concentra el 10% de los millonarios del mundo, su economía enfrenta dificultades para ampliar o incluso mantener el ritmo de consumo de las mayorías. La consultora Henley & Partners indica que, desde 2020, el crecimiento en el número de centimillonarios (más de 100 millones de dólares) ha sido de un 10%, lo que deja en evidencia que la situación económica global afecta incluso a los grandes capitales. El escenario actual muestra una China donde el capital se hiperconcentra en sectores tecnológicos de vanguardia mientras las fuentes de riqueza basadas en la especulación del suelo y la urbanización acelerada tocan techo.
A pesar de estas tendencias estructurales, las perspectivas a medio plazo siguen apuntando a un crecimiento moderado pero sostenido de la acumulación de capital en China. Según las proyecciones del UBS Global Wealth Report 2025, el país asiático jugará un papel significativo en el aumento global de millonarios hasta 2029, pero lo hará a un ritmo más moderado que en la década anterior. Este escenario muestra la transición económica de fondo en el país asiático: de un modelo impulsado por la inversión inmobiliaria y la urbanización masiva hacia otro basado en la innovación tecnológica, la productividad y el consumo de calidad. Si Pekín logra estabilizar el sector inmobiliario, reactivar el consumo interno y mitigar el desempleo juvenil, la brecha entre la ultra-riqueza tecnológica y la base de la pirámide podría reducirse gradualmente. De lo contrario, la hiperconcentración de la riqueza en unos pocos sectores de vanguardia podría acentuar los antagonismos de clase y limitar el potencial de una clase media más amplia, imprescindible para la ruta económica que busca el Gobierno chino.