La cifra de palestinos asesinados por fuego del ejército israelí desde la firma de la tregua en octubre de 2025 ha ascendido a 809, según ha informado este sábado el Ministerio de Sanidad de Gaza. Solo durante la jornada del viernes 24 de abril, los ataques perpetrados por las fuerzas de ocupación en distintas zonas de la Franja segaron la vida de 13 personas y dejaron al menos 32 heridos. Estos ataques se produjeron en un contexto de especial vulnerabilidad, coincidiendo en algunas localidades con la celebración de elecciones locales.

Este goteo constante de víctimas palestinas se enmarca en un acuerdo de alto el fuego que Israel vulnera sistemáticamente, un acuerdo vigente desde el 10 u 11 de octubre de 2025 tras dos años de genocidio abierto. Pese al compromiso formal, el Estado de Israel mantiene una actividad militar recurrente que las autoridades de la Franja atribuyen a ataques directos y que Tel Aviv justifica como "respuestas" a supuestas "amenazas". Según datos de la agencia EFE, el recuento oficial del Ministerio de Sanidad se limita estrictamente a las muertes producidas por el "fuego israelí" durante este periodo de teórica "calma" y "normalidad".

Pero la situación sobre el terreno contradice la narrativa de normalización, ya que organismos internacionales como la ONU han denunciado que la población palestina en Gaza sigue estando insegura seis meses después de la "tregua" debido a ataques diarios. Las cifras acumuladas desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023 son desoladoras, superando los 70.000 asesinados confirmados y decenas de miles de heridos según los registros sanitarios. Aunque las muertes actuales representan un volumen menor que en la fase de guerra total, reflejan la persistencia de una violencia estructural contra la población gazatí.

Además de los ataques directos, el sistema de salud de Gaza se encuentra colapsado bajo el asedio israelí. 20.000 pacientes permanecen registrados para viajes médicos urgentes al extranjero permanecen atrapados por el cierre de cruces, según las listas del Ministerio de Salud y la OMS. Como consecuencia, más de 1.500 pacientes han "muerto" mientras esperaban tratamiento. Más del 90% de los hospitales han sido gravemente dañados o están fuera de servicio en medio de la guerra genocida de Israel en curso contra Gaza, dejando servicios críticos como la cateterización cardíaca y la cirugía a corazón abierto no disponibles. Más de 4.000 pacientes con cáncer se encuentran entre los casos de referencia, junto con miles de otros en urgente necesidad de atención, según reportes de Al Jazeera. La OMS y la propia ONU otorgan una precisión razonable a las estadísticas del Ministerio gazatí.