El gigante chino SAIC tantea al Estado español para esquivar aranceles europeos y producir sus coches eléctricos
La multinacional propietaria de MG ultima la adjudicación de su primera planta en suelo comunitario tras evaluar los bajos costes logísticos y la infraestructura industrial española.
El grupo automovilístico estatal chino SAIC, matriz de la marca MG, habría decidido instalar en el Estado español su primera factoría de vehículos en territorio europeo. Según fuentes consultadas por la agencia Bloomberg, la corporación asiática se decanta por el Estado español frente a competidores directos como Hungría o República Checa. La decisión, que se encuentra a falta de cerrar detalles sobre el volumen de inversión y los plazos de lanzamiento de los nuevos modelos, responde a una estrategia de los intereses empresariales para reducir tiempos de entrega y, fundamentalmente, evitar el pago de aranceles superiores al 45% que la Unión Europea impone a los eléctricos importados desde China.
La dirección de SAIC ha llevado a cabo un proceso de prospección de varios años, analizando localizaciones con el objetivo de maximizar su rentabilidad en el mercado europeo. Tras descartar opciones en Marruecos y otros países del centro de Europa, la multinacional ha priorizado la red industrial española, compuesta por 14 instalaciones productivas, y su cadena de suministro. El presidente y CEO de SAIC Motor en España y Portugal, Leo Zhang, justificó el interés el pasado año señalando que "España es un muy buen lugar para invertir porque es el segundo productor de vehículos de Europa".
El despliegue de SAIC busca aprovechar la infraestructura logística y el acceso a puertos, habiendo estudiado regiones como Aragón, Cantabria y Galiza. En este contexto, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, mantuvo la semana pasada una reunión en el Salón del Automóvil de Pekín con el presidente de SAIC, Xiaoqiu Wang, para facilitar la llegada del capital inversor a la región. El grupo chino intentó originalmente adquirir capacidades industriales ya existentes de otros fabricantes para evitar "las grandes inversiones que son necesarias para poner en marcha una fábrica desde cero", pero la negativa de sus competidores ha forzado la búsqueda de una ubicación propia.
Con esta decisión, el Estado español se sitúa como centro de producción para el capital extranjero en el sector del vehículo eléctrico. SAIC se adelanta así a otros grupos como BYD, Changan, Geely o GWM, que también han mostrado interés en utilizar el Estado español como base de operaciones. Mientras que la compañía Chery se limita actualmente a tareas de ensamblaje de módulos fabricados en China para la marca Ebro en Barcelona, la planta de SAIC supondría la primera instalación de fabricación integral de una firma china en el país, sumándose a la producción de modelos eléctricos de los grupos Volkswagen y Stellantis.
Esta expansión de los monopolios automovilísticos chinos en Europa se enmarca en una fase de exportación de capitales que busca consolidar cuotas de mercado frente a las barreras comerciales de la Comisión Europea. La elección del Estado español sobre Hungría —país que atrajo a BYD por sus "condiciones y costes laborales", según fuentes del sector— evidencia una pugna entre estados de la UE por ofrecer las mejores condiciones de rentabilidad a las grandes corporaciones a cambio de generar puestos de trabajo y recaudar impuestos, en un escenario de reconfiguración de la producción automotriz mundial hacia la movilidad eléctrica, un sector dominado por China.