El Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya confirmó este martes que la prueba piloto para introducir agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano en los centros educativos no se limitará a la secundaria, sino que alcanzará también a las escuelas de primaria e institutos escuela, según recogen medios como El País y La Vanguardia. La consejera Esther Niubó ha detallado que la medida ya ha arrancado en 14 centros de localidades como L’Hospitalet, Sabadell, El Prat, Vic y Tàrrega. El plan, que inicialmente contaba con 13 centros, incorpora a seis agentes que el Govern ha rebautizado bajo el eufemismo de "agentes de convivencia", integrándolos de forma permanente o itinerante en las estructuras escolares.

A pesar de que Niubó ha asegurado que "no hay un problema de seguridad ni convivencia" en las aulas catalanas, ha justificado la presencia policial por una supuesta "necesidad estructural" de "pasar de un escenario reactivo a uno de prevención". Los agentes seleccionados, que visten de paisano y forman parte de las oficinas de "relación comunitaria" de la policía autonómica, realizarán tareas de "mediación" y vigilancia sin, en teoría, intervenir en las aulas o claustros salvo "necesidad". El Departamento sostiene que estos policías "no sustituyen a figuras como educadores sociales o integradores", aunque su presencia se produce en un contexto de fuertes tensiones presupuestarias, huelgas docentes y carencia de personal especializado.

El despliegue ha provocado una oposición frontal de los sindicatos y colectivos educativos, que denuncian una deriva de policialización en espacios educativos. Frente a las críticas, la Generalitat defiende que el plan responde a la "inquietud de profesores y direcciones" y a "encuestas de seguridad" donde un 64% del alumnado "afirmaba haber sido testigo de violencia". Sin embargo, fuentes del Departamento de Educación niegan que la medida sea una respuesta a una "emergencia", tratándola como una herramienta más de "gestión" del entorno educativo.

La diferencia fundamental respecto a la figura ya existente del "agente tutor" reside en la permanencia e integración del policía en el centro. Anteriormente, el "tutor" actuaba ante conflictos declarados, el nuevo "agente de convivencia conoce las problemáticas y se puede avanzar al conflicto", actuando como un mecanismo de inteligencia y detección temprana en barrios y centros que Educación califica de "realidad compleja", aportándole a la policía muchísima más información sobre la población desde la infancia y la adolescencia. El Govern ha admitido que la selección de los centros no se ha hecho solo por su "conflictividad", sino por criterios de "proximidad con el territorio", lo que apunta a un despliegue de "proximidad policial" con enfoque "preventivo" sobre la población escolar.

El plan será ahora evaluado a final de curso y a final de año para decidir su posible extensión generalizada a otros centros del territorio. Esta medida se suma a un historial de conflictos entre la conselleria y los sindicatos, que en centros de L’Hospitalet y Vic, concretamente, han protagonizado protestas contra la externalización de las funciones pedagógicas a favor de los aparatos policiales. Mientras el Govern lanza un mensaje de "tranquilidad", la comunidad educativa alerta de que la presencia de Mossos en primaria normaliza la vigilancia policial desde la infancia.