El CEO de Chevron reconoce que el desabastecimiento de petróleo provocará una parálisis económica global
Mike Wirth afirma que el cierre del Estrecho de Ormuz agotará las reservas mundiales y conducirá a una crisis económica como la de los años 70.
El presidente y CEO de la multinacional petrolera Chevron, Mike Wirth, alertó este lunes de que el suministro mundial de crudo entrará en una fase de "escasez física" inminente debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz. Durante una mesa redonda patrocinada por el Instituto Milken, el directivo de la corporación estadounidense señaló como catastrófico el cierre de esta vía estratégica —por la que transita más 20% del petróleo mundial— por la guerra que mantienen Estados Unidos e Israel contra Irán. El empresario señala que el bloqueo está absorbiendo rápidamente el excedente de los mercados comerciales, las reservas estratégicas nacionales y el flujo de las flotas de transporte.
Wirth subrayó que la reducción forzosa de la oferta petrolera obligará a un "ajuste drástico" en el consumo, lo que se traducirá en un frenazo de la actividad económica, emprezando por Asia debido a su alta dependencia de las refinerías del Golfo. El máximo responsable de Chevron advirtió de que "las economías van a tener que ralentizar" su marcha, situando a Europa como la siguiente región damnificada por el desabastecimiento. Según las declaraciones recogidas por Bloomberg y la agencia Reuters, el ejecutivo comparó la gravedad de la situación actual con las crisis energéticas de la década de 1970, que provocaron racionamientos de combustible y el colapso de la distribución minorista a nivel mundial.
A pesar de que Estados Unidos es actualmente un exportador neto de crudo, el CEO de Chevron reconoció que los efectos del bloqueo también golpearán al país norteamericano. Como dato concreto de la interrupción del suministro, Wirth mencionó que el último cargamento programado de petróleo procedente del Golfo está siendo descargado en el puerto de Long Beach, que abastece a Los Ángeles y al sur de California, sin relevo a la vista. El impacto de esta carestía ya ha provocado que la aerolínea Spirit Airlines cesara sus operaciones durante el fin de semana ante el aumento inasumible del coste del combustible para aviones.
Esta situación de escasez y encarecimiento de los valores de uso básicos para la producción y el consumo muestra la vulnerabilidad del modelo energético. Mientras los intereses estratégicos de EEUU, Israel y sus aliados regionales apuestan por el control militar sobre las rutas comerciales, la población trabajadora del mundo enfrenta las consecuencias de una crisis que Wirth califica de "potencialmente tan grande" como las más severas del siglo pasado. La transferencia de los costes del combustible a los precios finales y la amenaza de parálisis industrial apuntan a una redistribución regresiva de los recursos, donde el frenazo económico ante la falta de suministro afectará prioritariamente a la capacidad de reproducción de las clases populares en las regiones más dependientes.