El metal de Pontevedra para la provincia contra la precariedad y el recorte de derechos
Más de 40.000 trabajadores del sector y el comercio inician dos nuevas jornadas de huelga ante el intento de la patronal de eliminar la cobertura por baja y mantener la pérdida de poder adquisitivo.
Las plantillas del sector del metal y del comercio del metal de la provincia de Pontevedra (Galiza) encaran este miércoles 13 y jueves 14 de mayo dos nuevas jornadas de huelga general. La convocatoria, que según la CIG busca "dignificar las condiciones laborales" de las más de 30.000 asalariados del sector industrial y las 10.000 del comercial, se produce tras el éxito del paro del pasado día 7. Las centrales sindicales CIG, CCOO y UGT han decidido unificar sus fuerzas para responder a lo que consideran una "nula voluntad" de las patronales por alcanzar acuerdos que no impliquen un retroceso en los derechos ya adquiridos.
En el caso del comercio del metal, la negociación permanece bloqueada desde enero porque la patronal exige eliminar la cobertura del 100% del salario en caso de baja por incapacidad temporal desde el primer día. Además, las empresas pretenden suspender durante dos años el artículo que impide absorber los pluses salariales, una medida que, según los explican los sindicatos, busca evitar que el personal con mejores condiciones perciba los atrasos y se beneficie de las subidas que se pacten. El sector lleva año tras año con el convenio colectivo caducado y la propuesta empresarial actual no contempla ninguna cláusula de revisión conforme al IPC real.
Propuesta "tramposa" de la patronal
Por su parte, el sector industrial del metal rechaza una oferta de convenio de cuatro años de duración que limita la actualización de los sueldos al 2%, "lo que no asegura que los salarios recuperen lo perdido con la inflación", según denuncia la CIG en una nota de prensa. El sindicato califica de "tramposa" la propuesta de la patronal sobre la jornada de trabajo —una de las más altas del Estado—, ya que ofrece un día más de vacaciones pero a costa de los ajustes de la jornada anual. Asimismo, los trabajadores exigen la subrogación obligatoria para proteger el empleo ante los cambios de contrata y límites estrictos a la subcontratación para frenar la alta siniestralidad y la precariedad.
La movilización de esta semana es solo el inicio de un calendario que incluye nuevos paros los días 19, 20 y 21 de mayo. Entre las demandas sindicales destacan también la regulación del contrato fijo-discontinuo para evitar su uso abusivo y la implantación de la jornada continuada en verano para proteger a las plantillas, especialmente en el sector naval, frente a las altas temperaturas. Los sindicatos señalan que la fragmentación del sector y la falta de facilidades para la jubilación anticipada y el contrato de relevo son puntos significativos que la patronal se niega a resolver de manera adecuada.
Para la jornada de este miércoles, las protestas se desplazarán a los principales núcleos industriales de la provincia. En Vigo, el sector del metal partirá de los astilleros de Beiramar a las 09:30 horas, mientras que el comercio iniciará su marcha a las 08:30 desde la carretera de Camposancos para confluir ambas columnas en la rotonda de Coia a las 10:00 horas. También están convocadas manifestaciones conjuntas en Pontevedra y Vilagarcía a las 12:00 horas, y en Lalín a las 12:30, con el objetivo de poner sobre la mesa un conflicto laboral derivado de la estrategia empresarial de aumentar sus márgenes a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora.