El secretario de Revuelta denuncia acoso y amenazas de muerte tras la ruptura con Vox
Pablo González Gasca señala al entorno del partido de Santiago Abascal por difundir su domicilio y tratar de derribar la puerta de su vivienda en plena madrugada.
El secretario general de la organización juvenil Revuelta y antiguo empleado de Vox, Pablo González Gasca, ha denunciado a través de un comunicado una campaña de hostigamiento y amenazas graves tras la ruptura entre el partido y la asociación. Gasca ha puesto en conocimiento de las autoridades un intento de asalto a su domicilio familiar ocurrido este pasado fin de semana, cuando una persona trató de derribar la puerta de su casa de madrugada. Según detalla la nota del denunciante, el asaltante está vinculado al entorno de Pau Ruiz (conocido como Españabola) y Elsa Almeda, quienes habrían difundido su dirección particular tras haber manifestado previamente la intención de apuñalarle.
El conflicto emana de la fractura interna entre Vox y Revuelta —organización que cuenta ahora con el apoyo del lobby ultraconservador HazteOir—, iniciada meses atrás cuando la cúpula del partido intentó tomar el control de la organización juvenil tras el escándalo de la malversación de fondos para la DANA. Según informaciones publicadas por El Mundo, el asesor de Santiago Abascal, Kiko Méndez-Monasterio, exigió a Gasca "la cabeza" del presidente de Revuelta, Jaime Hernández, para integrar la sección juvenil en la estructura orgánica de Vox. Ante la negativa de los jóvenes, el partido inició una investigación interna por supuestas irregularidades en gastos de representación que la secretaria general adjunta, Montse Lluis, utilizó para acusar a Gasca de "robar" al partido, aunque posteriormente tuvo que recular y pedir perdón al no poder sostener las acusaciones.
Gasca explica este señalamiento con un intento de "mala fe" para presionarle y que "entregue Revuelta" a la dirección de Vox. En su comunicado, el secretario general critica que personas vinculadas a entornos políticos que dicen defender "la familia y las comunidades" amparen dinámicas de "señalamiento, acoso y presión personal". Además del intento de violación de su domicilio, Gasca denuncia que se han difundido "conversaciones privadas manipuladas" enviadas a sus familiares y el uso de su pareja —ajena a la actividad política— para desgastarle personalmente, llegando a retener objetos de su propiedad valorados en más de 500 euros.
Aunque Gasca se mantiene ahora apartado de la estructura de Vox, Sistema 161 indica que el secretario de Revuelta ha sido visto recientemente en manifestaciones de organizaciones abiertamente neonazis y falangistas como Núcleo Nacional y Falange, una actividad que ya realizaba cuando estaba a sueldo en la formación de Abascal. Actualmente, Gasca continúa colaborando con el grupo europeo Patriots, dado que su despido de Vox no fue posible inicialmente porque formaba parte del comité de empresa del partido. La denuncia presentada incluye presuntos delitos de amenazas graves, coacciones, vulneración del derecho al honor y apropiación indebida, señalando que "la exposición de domicilios particulares no es discrepancia política, sino prácticas miserables".
Después de meses de hostigamiento, se ha difundido mi domicilio familiar y una persona ya identificada ha intentado entrar por la fuerza tras haber amenazado con apuñalarme.
— Pablo González Gasca (@PabloGzlGasca) May 13, 2026
Mi familia no tiene por qué pasar esto. pic.twitter.com/Nf3fWAsEXv