El partido independentista corso Nazione y la asociación de defensa de los presos políticos Sulidarità denunciaron este miércoles en Bastia (Corsica) que han hallado múltiples dispositivos clandestinos de geolocalización y escucha instalados en vehículos de sus militantes. Según explicaron los portavoces de ambas organizaciones en una conferencia de prensa recogida por medios locales como Alta-frequenza y Corse Net Infos, al menos seis personas han localizado balizas GPS equipadas con micrófonos en sus coches particulares y profesionales durante las últimas semanas. Esta denuncia se suma a la realizada hace diez días por el sindicato Sindicatu di i Travagliadori Corsi (STC), que encontró un sistema idéntico en un vehículo de su sección sindical en Ajaccio.

Los hechos responden a casos como el de Nicolas Pinzuti, militante de Nazione, quien afirmó haber sorprendido a varios individuos instalando el dispositivo en su coche personal y haber grabado la escena. "Se trata de un ataque político contra militantes comprometidos y contra las libertades fundamentales", declararon desde la cuenta oficial de Nazione, vinculando este despliegue de vigilancia masiva con un endurecimiento de la actividad de los aparatos represivos del Estado francés. Por su parte, el presidente de Sulidarità, Thierry Casolasco, calificó estas acciones de "prácticas de guerra sucia indignas de un Estado que dice defender los principios democráticos", subrayando que las autoridades francesas en Bastia y Ajaccio no han respondido a sus exigencias de explicaciones.

El portavoz de Nazione, Petr’Antò Tomasi, situó esta vigilancia clandestina en un contexto político muy concreto: el próximo examen parlamentario del proyecto de ley constitucional sobre el futuro de Corsica, derivado del denominado proceso de Beauvau. Tomasi denunció una intensificación de la persecución del independentismo corso con métodos que exceden cualquier marco legal. Por ello, el movimiento de liberación nacional corso ha exigido "aclaraciones rápidas" tanto al Ministerio del Interior como a la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI).

La aparición de estos micrófonos y localizadores, que permiten el control total de la vida privada y la actividad política de los militantes políticos vigilados, supone para las organizaciones corsas un ataque directo que busca neutralizar la disidencia política. Durante la comparecencia, los militantes mostraron fotos y vídeos de los dispositivos hallados, uno de los cuales fue detectado por Sulidarità en las proximidades del propio hotel donde se celebraba la conferencia de prensa. Hasta el momento, ninguna institución oficial del Estado francés ha emitido una respuesta o confirmación sobre la autoría de estas instalaciones de espionaje.

El sindicato STC y las asociaciones independentistas han denunciado que estos métodos vulneran los derechos sindicales y asociativos básicos. Mientras las autoridades francesas guardan silencio, el independentismo corso ha hecho un llamamiento a enfrentar la represión y ha advertido de que estas prácticas de vigilancia masiva no detendrán su actividad política.