100 días de huelga de hambre “hasta la muerte” contra el desalojo de 400 personas en Atenas
El Gobierno regional de Ática mantiene su plan de evacuación y "renovación" de la Comunidad de Prosfygika financiado con 15 millones de euros de la Comisión Europea sin ofrecer alternativa habitacional.
La huelga de hambre indefinida iniciada por Aristotelis Chantzis, residente y miembro de la Comunidad de Prosfygika en Atenas, alcanza este 15 de mayo su centésima jornada. Chantzis inició esta protesta el pasado 5 de febrero con el objetivo de detener los planes del Gobierno regional de Ática para evacuar y remodelar uno de los mayores complejos de edificios okupas de Europa, lo que supondría la expulsión inmediata de aproximadamente cuatrocientas personas. El huelguista ha manifestado que mantendrá su acción "hasta la muerte" si es necesario, asumiendo riesgos de "parada cardíaca" o "daños irreparables en el sistema nervioso" incluso en caso de éxito.
La lucha de Chantzis se origina en un contrato programático aprobado en junio de 2025 por el Gobierno regional de Ática para la "renovación" de este barrio del centro de la capital griega. El proyecto, que cuenta con una financiación estimada de 15 millones de euros por parte de la Comisión Europea, se presenta bajo la etiqueta de "vivienda social", pero no contempla propuestas de realojo para los cientos de miembros de la comunidad. Entre las personas amenazadas por el desalojo se encuentran menores, pacientes y familiares del hospital oncológico adyacente, así como otros grupos en situación de alta vulnerabilidad que viven en estos edificios desde hace décadas.
Ante la falta de soluciones institucionales, la protesta se ha extendido dentro de la propia comunidad. El pasado 1 de mayo, una segunda residente, Suzon Doppagne, se sumó a la huelga de hambre "hasta la muerte" en solidaridad con Chantzis. Doppagne ha declarado que toma esta decisión basada en la "decisión colectiva como Comunidad de llevar esta lucha hasta el final", en defensa de sus estructuras, sus relaciones y su propuesta social frente a lo que los colectivos vecinales califican como un proceso de expulsión por encarecimiento y gentrificación del centro de Atenas. Otros miembros de la organización ya han anunciado su intención de unirse a la huelga si los planes de evacuación no se cancelan.
La resistencia de Prosfygika ha generado un movimiento de solidaridad internacional que ha alcanzado a más de 29 ciudades en países como Colombia, México, Turquía, el Estado español o Alemania bajo la etiqueta #saveprosfygika. En la propia Atenas, se prevén movilizaciones para el próximo 16 de mayo en apoyo a las demandas de los huelguistas. "Soy consciente de que puedo experimentar complicaciones de salud desde los primeros días, no tanto por la inanición sino por una parada cardíaca", ha advertido Aristotelis Chantzis.
Mientras el Gobierno regional justifica la medida por "la necesidad de modernizar el parque edificado", la comunidad denuncia que se trata de una transferencia de recursos públicos para facilitar procesos de especulación y expulsión. La Comunidad de Prosfygika ha hecho un llamamiento a medios de comunicación para que acudan al barrio y constaten las condiciones del asedio institucional, reafirmando su compromiso con la defensa de un espacio de autoorganización frente a las políticas de desposesión del Estado griego.