Estados Unidos cancela el envío de 4.000 soldados a Polonia
El Pentágono ordena el regreso inmediato de una brigada blindada que ya se encontraba en tránsito hacia el flanco este de la OTAN, interrumpiendo operaciones de la Alianza.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha cancelado de forma abrupta el despliegue de la 2ª Brigada de Combate Blindada de la 1ª División de Caballería en territorio polaco, una unidad compuesta por más de 4.000 efectivos y armamento pesado conocida como Black Jack Brigade. Según informan medios especializados como Defense News y Stars and Stripes, la orden de paralizar la rotación se comunicó oficialmente el pasado 13 de mayo, obligando a los soldados del escalón avanzado que ya habían aterrizado en Polonia a emprender el camino de vuelta. Esta maniobra interrumpe las operaciones de la denominada Atlantic Resolve, el mecanismo de presencia militar permanente utilizado por Washington para proyectar su fuerza bélica frente a Rusia desde el año 2022.
La decisión de la administración Trump responde a una estrategia de repliegue de activos militares en Europa que incluye también la retirada de otros 5.000 efectivos estacionados en Alemania. El objetivo de este movimiento, según detalla The Wall Street Journal, es presionar a los Estados de la Unión Europea para que asuman una mayor parte del gasto militar y reduzcan su dependencia de la logística estadounidense. Este recorte de efectivos devuelve la presencia de los Estados Unidos en suelo europeo a niveles previos a 2022, situando el contingente total entre los 80.000 y 85.000 soldados, lo que evidencia un cambio en las prioridades estratégicas de la Casa Blanca hacia otros teatros de operaciones como Oriente Medio y el Indo-Pacífico.
La cancelación supone un golpe a la planificación logística de la OTAN, dado que gran parte del equipo pesado ya se encontraba en tránsito marítimo hacia los puertos europeos. Fuentes militares consultadas por Yahoo News confirman la "sorpresa" incluso entre los mandos de la unidad, con base en Fort Hood (Texas), que ya habían realizado la ceremonia oficial de preparación apenas unos días antes, el 1 de mayo. Este repliegue se produce además en un momento de máxima tensión geopolítica por la guerra de EEUU e Israel contra Irán, factor que medios como El País señalan como "agravante de la crisis de confianza" entre Washington y sus socios europeos de cara a la próxima cumbre de la Alianza en Ankara (Turquía).
Pese a la gravedad de la desmovilización, el Gobierno polaco de Donald Tusk ha tratado de gestionar el mensaje restando importancia a la medida asegurando que el número total de tropas estadounidenses en su territorio "no disminuirá a largo plazo". Sin embargo, la oposición interna en Polonia presiona al Ejecutivo ante lo que consideran un debilitamiento de la capacidad de respuesta militar en la región. Actualmente, permanecen en Polonia unos 10.000 efectivos estadounidenses en régimen rotatorio, pero la cancelación de esta brigada blindada —diseñada específicamente para el combate directo y la ruptura de líneas— deja un vacío en la estructura militar que los aliados europeos aún no tienen capacidad de cubrir por su cuenta.
Esta política de "presión" de la administración Trump, que supedita el despliegue de fuerza al aumento de los presupuestos militares locales, refuerza la tendencia de Washington a tratar la Alianza Atlántica como una relación transaccional supeditada a sus propios objetivos de ahorro presupuestario y reasignación de capital militar. La medida no solo afecta a la operatividad inmediata de los países europeos en el flanco este, sino que agudiza las contradicciones en el interior del bloque occidental y evidencia la incapacidad de los Estados europeos para sostener el actual modelo de despliegue sin el soporte directo del Pentágono.